Hace 30 años encontraron flotando en el río Tinguiririca los cadáveres de Cecilia y Raúl, quienes fueron parte de la dirección nacional del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, a esa fecha el Frente ya se encontraba separado del Partido, por el evidente reformismo de este. Tamara y Rodrigo le dieron sentido a la lucha llevada a cabo por el Frente desde el 83, cada vez con acciones más elaboradas y consecuentes.

La historia de Cecilia se inicia en el Grange School, la de Raúl en la Alianza Francesa; claro, orígenes humildes no tenían. Sin embargo, sí comprendían las diferencias existentes entre su posición y la de la mayoría de la población chilena. Raúl proveniente de familia comunista y Cecilia de familia pinochetista, por ello con el golpe la familia Pellegrin Friedmann se erradica en Alemania Democrática, mientras que la familia Magni Camino iniciaba un acercamiento con la familia del Tirano. Tanto Raúl como Cecilia fueron diferentes, Raúl parte a Cuba e inicia su formación en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, para luego combatir en Nicaragua junto al Ejército Sandinista de Liberación Nacional, mientras Cecilia el 74 entraba a Sociología en la Universidad de Chile, como sabía inglés lo primero que hizo fue crear una central de apuntes para la carrera, permitiendo que sus compañerxs, pudiesen leer igual que ella. Luego, Cecilia comenzó a acercarse a la Jota, ahí conocería a Mónica, Leonardo y Juan, realizarían acciones propagandísticas en el Paseo Ahumada y también al interior de la Universidad así también se acercarían soplones y Chanchos cada vez más a esta pequeña base de la Jota.

Pasó el tiempo y el 83 el Frente ya se consolida, sale del cerro Esperanza de Valparaíso a enfrentar a la dictadura criminal, el objetivo es uno solo, acabar con la vida del Tirano, comprendiendo que todas las formas de lucha son válidas. Rodrigo ya estaba de vuelta, la Revolución Sandinista había triunfado. Tamara, se encontraba fuera de la Universidad, se había casado y formado familia, teniendo una hija llamada Camila. Sin embargo, Cecilia estaba incómoda y entremedio siguió luchando, la Jota y el Partido se le hicieron pequeños. Así el mismo 83 se incorpora a La Empresa, siendo junto a Fabiola de las personas más determinantes dentro de esta organización. Pasa el tiempo y llega el 7 de septiembre de 1986, Tamara llega a la casa ubicada en La Obra, da palabras de aliento y luego coloca el último discurso de Salvador Allende Gossens. La Operación falla en lo práctico, mas ahí dan cuenta de que los Chanchos y el Tirano no tenían capacidad de resistencia, pues cuando se vieron enfrentados a las armas no supieron qué hacer; ahora el pueblo se alzaba en la lucha, pero no con piedras, en este momento la lucha era un poco más justa.

Tras la Operación Siglo XX, el PC decide abandonar el proyecto de lucha armada, dejando en el camino a cientos de hermanxs que quisieron transformar Chile. Ahí la dirección nacional de La Empresa inicia una reagrupación, el intento de ajusticiamiento a Torres Silva, el secuestro de Carreño y así sucesivamente. Hasta que el 87 se plantea el Plebiscito que daría inicio a la eterna transición. El Frente se mostró reacio a esta acción elaborada por el Tirano, Rodrigo hace un último viaje a La Habana, se reúne con Fidel y se dan un abrazo apretado. Una vez de vuelta, se traza un nuevo objetivo: iniciar una guerra de guerrillas de sur a norte en poblados rurales, conocida como Guerra Patriótica Nacional. Para ello, La Empresa había realizado una operación de inteligencia el 84, donde a través de los datos del CENSO y observaciones en terreno lograron levantar datos de cada zona.

El 5 de octubre de 1988 triunfa la opción NO, la alegría duró menos de un día, pues las celebraciones fueron reprimidas y el Tirano ya iniciaba junto a sus feligreses a dejar esta futura transición lo más cómodo posible para Él y sus criminales. Tamara y Rodrigo se dieron cuenta de estas ataduras, por lo que el 21 de octubre de 1988 se internan en la precordillera del Maule, realizando la toma del poblado Los Queñes, ahí inician su escape también a lo que pronto les vendría.

Cecilia y Raúl sufrieron por los 5 años de historia del Frente, cayendo en las torturas y humillaciones del Estado a través de los Chanchos y pacos. El 28 un campesino encuentra a Cecilia y luego a Raúl, los cadáveres tenían evidentes signos de los vejámenes. Hasta la actualidad, la justicia hace que figuren como personas ahogadas al tratar de cruzar el Río.

Raúl y Cecilia dieron su vida a la causa más noble: luchar por la libertad real del pueblo, recuperar su dignidad. Raúl decía “pondremos la dignidad de Chile tan alta como la Cordillera de Los Andes”, Cecilia: “Estoy aquí, porque soy capaz de amar, precisamente. Puedo amar y amo absolutamente la vida…Espero recuperar absolutamente ese derecho”. El Frente, no fue (es) tan solo mística, también correspondió a los pocos focos de resistencia organizada contra la dictadura, a esa organización que se atrevió a matar al Tirano. Cecilia y Raúl viven en la historia a través del olvido, esa incómoda omisión de la cual la transición sigue siendo parte, ese olvido que de vez en cuando nos hace sacar a flote la historia de resistencia para la caída de la dictadura, que realmente no fue con un papel, lápiz y campaña propagandística como muestra la película No, esta salida costó la sangre de muchas y muchos, quienes se encaminaron por esta Sierra Maestra, viendo un fin truncado por la misma oposición, aquella que aún persigue a hermanxs. Hoy la reivindicación de los actos del Frente no pueden quedar solo como una hazaña, son algo más que eso, cobrando sentido y razón. Es inentendible que en Chile aún hayan prófugxs por la Operación Siglo XX, nuestra sociedad busca y castiga a quienes defendieron la vida del pueblo. Aún hay hambre y tristeza, seguimos en una peligrosa sombra que se consagra como un elemento más de la sociedad egoísta y anestesiada. Hoy nos hacen falta Cecilia, Raúl y quizás cuántas personas más; Cecilia hizo real los significados de sus apellidos como si buscar Comandante Tamara fuera encontrarse con Gran Camino (Magni Camino). Gracias Cecilia y Raúl por dar su vida y cariño a esta sociedad que tanto les debe. Continúen su descanso y dándonos su amor desde donde estén.