Dos gigantescos incendios dejaron 112 personas muertas y más de 500 mil hectáreas de vegetación quemadas en Portugal durante 2017. En este escenario, la especie de árbol eucalipto ha sido indicado como uno de los elementos que potencia y permite la propagación de las llamas.

Para estos efectos, el gobierno del presidente de Portugal Marcelo Rebelo de Sousa ha comenzado un proceso de eliminación de los eucaliptos, donde el mandatario ha participado activamente. De esta forma, desde distintas zonas se ha arrancado esta especie y se han plantado arboles autóctonos como robles o encinas en su lugar. 

A nivel parlamentario se ha afirmado la “culpabilidad” del eucaliptos en los incendios. Durante el 2017, fueron una de las especies que más se quemó junto al pino.

“Se trata de mantener una floresta equilibrada, menos susceptible a los incendios”, explicó el presidente sobre la iniciativa a El País.

Cabe destacar que antes de los incendios estaba prohibido expandir el área ocupada por eucaliptos. En tanto, luego de los siniestros no está autorizado incluso replantar con dicha especie en las zonas calcinadas.

Por su parte, los expertos forestales han dado mayor relevancia al mantenimiento y limpieza de las áreas verdes y bosques, la constante vigilancia y la creación de franjas de distintas especies para prevenir los incendios.