Durante el pasado domingo falleció la activista ucraniana Katerina Handziuk, conocida por su investigación de los casos de corrupción policial en el país, falleció este domingo tras las graves secuelas le dejó un ataque con ácido sufrido hace tres meses.

La mujer de 33 años sufrió quemaduras en un 40% de su cuerpo y graves daños oculares, tras la agresión vivida el 31 de julio pasado en la ciudad de Kherson, al sur de Ucrania. Ese día, Handziuk fue asaltada al salir de su casa por un hombre de 20 a 25 años, quien salió entre los arbustos con una botella cuyo líquido arrojó al rostro de la mujer antes de huir.

Tras ser trasladada a Kiev, Katerina fue intervenida en 11 ocasiones y falleció el pasado domingo a causa de un coágulo de sangre. Según el abogado de la mujer, en un comienzo la policía investigó lo ocurrido como un intento de “asesinato por encargado”, sino que como “tentativa de asesinato”, lo que ha retrasado el proceso judicial y la investigación, según confirmó Amnistía Internacional.

Durante su viaje a Turquía, el presidente Petro Poroshenko declaró sus condolencias y aseguró que hará todo lo posible por llevar al responsable de la muerte de Handziuk ante la justicia. 

Hasta hoy han sido detenidas cinco personas sospechosas: todos son antiguos combatientes del llamado Ejército de Voluntarios Ucranianos, una facción de la milicia de ultraderecha Sector Derecho. A su vez, cuatro de ellos acusan a un antiguo agente de Policía de Jerson, Serhiy Torbin, de planificar el ataque. El hombre está detenido y a la espera de su juicio.

En septiembre del año pasado, Katerina acusó a uno de los jefes de departamento de la Policía Regional de Jerson, Artem Antoshchuk, de exigir a los empresarios de la región una “mordida” del 3%. Su denuncia la llevó a tribunales, donde terminó por confirmarla y ganar el juicio.

Desde el año 2017, Ucrania ha vivido al menos 55 ataques similares contra activistas, según han denunciado organismos nacionales e internacionales.