Su nombre es María Victoria Henao, pero tuvo que cambiárselo a María Isabel Santos Caballero. Ella fue la esposa de Pablo Escobar y debió irse de Colombia cuando el líder del cartel de droga de Medellín murió. Ahora, en un extenso libro, cuenta cómo fue vivir con uno de los hombres más buscados del mundo.

500 páginas fueron las necesarias para que la viuda de Escobar Gaviria, muerto en 1993, pudiera narrar sus experiencias, páginas en las que confesó duros episodios de su relación que comenzó cuando él tenía 24 y ella 13, y que tan solo tres años de conocerse terminó en un matrimonio: el 29 de marzo de 1976.

Uno de los más crudos que Henao relató en “Pablo Escobar: Mi vida y mi cárcel” fue el de una violación que sufrió cuando ella tenía 14 años y Escobar la forzó a tener sexo. “No estaba preparada, no sentía malicia sexual, no tenía las herramientas adecuadas para entender lo que significaba ese contacto íntimo e intenso”, detalla.

“No me siento cómoda retratándome como una víctima de mi esposo, por el gran respeto que le debo a las otras víctimas”, comenta en un adelanto del libro que fue publicado por el diario Daily Mail.

Además, la mujer sincera que solo muchos años después de que fuera abusada entendió lo que había pasado y que eso había sido una violación. Pese a esto, la relación de ambos continuó y tuvieron dos hijos, Juan Pablo y Manuela.

Pero eso no fue todo. A los días de que fuera abusada, ella comenzó a sentirse “extraña”. Sensación que alertaba de un embarazo, pero debido a su corta edad, nunca se le cruzó por la mente. Unos días después, Escobar le hizo una visita y cuando ella le comentó lo que le pasaba, el jefe del cartel le dijo que la acompañara donde una mujer.

“Casi inmediatamente, una señora mayor, que apenas me saludó, me dijo que me acostara en una camilla e inmediatamente insertó varios tubos de plástico en mi vientre, los que se usan para canalizar las venas, y simplemente dijo que servirían como prevención”, escribe.

En la casa de la mujer, ubicada en un sector desolado de Medellín, la adolescente debió hacerse un aborto bajo la mirada de Escobar. La mujer le dijo que podía estar embarazada y le ordenó que durmiera “con esos tubos extraños dentro de mí y me vi obligada a ir a la escuela de esa manera para que mi madre no sospechara nada”.

“Tuve que conectarme con mi historia y sumergirme en lo más profundo de mi alma, para reunir el coraje y revelar el triste secreto que he guardado durante 44 años”, contó Henao de ahora 57 años.