La suspensión de la final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors dejó a muchos hinchas expectantes, sin embargo, uno de ellos vivió una verdadera desgracia.

Hablamos de Isamu Kato, un japonés fanático de Boca Juniors, quien viajó 30 horas desde Tokio a Buenos Aires para ver el choque entre las superpotencias fútbolisticas de Argentina pero que debió retornar a su país por la postergación del encuentro.

Según consigna Olé, Kato había organizado un viaje express para ver el partido en La Bombonera. La duración de su estadía en argentina era solo por el día, razón por la cual la lluvia se transformó en su peor enemiga.

El nipón registró su viaje a través de Twitter donde publicó “33 horas desde Tokyo, 24 horas en Buenos Aires. La Copa Libertadores es mi obsesión”.

En la misma publicación Kato comentó tras la suspensión que tenía que volver a Japón para trabajar pero que no le importaba el dinero que gastó para ir a Argentina. “Es el país más cercano al mío”, indicó.