Las portaban los 40 efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (GOPE) que fueron presentados como el “Comando Jungla” por el propio presidente Sebastián Piñera. De pie y con mirada fija al horizonte, cada uno de los agentes de la fuerza especializada tenía una cámara GoPro en su casco.

En su visita a la Cámara de Diputados, el ministro de Interior, Andrés Chadwick manifestó por primera vez su molestia con cómo ha evolucionado el caso del joven Camilo Catrillanca, asesinado de un balazo en la nuca por uno de los agentes del Comando Jungla. “Cómo me gustaría que no hubiese ocurrido nunca…yo, como ministro de Interior, impulsé tener las cámaras de vigilancia y que cada carabinero de Gope y de Fuerzas Especiales tuviese una en su casco, para registrar sus actuaciones, para tener control, cómo no me va doler, a irritar, generar impotencia, cómo no me va a enojar que esa cámara comprada para eso, se haya mal utilizado y se haya roto la tarjeta”, dijo ofuscado este lunes.

Después de haber perpetuado el disparo que terminó con la vida de Camilo Catrillanca, los integrantes del Gope que participaron en el operativo destruyeron la tarjeta de memoria que estaba en el casco del sargento 2° Raúl Ávila y que había registrado la secuencia completa de los hechos. El propio Ávila, además del suboficial Patricio Sepúlveda, el sargento 1° Carlos Alarcón y el cabo Braulio Valenzuela fueron apartados de las filas de Carabineros por el gobierno.

Clave fue el testimonio de M.P.C., un joven de apenas 15 años que iba en el tractor junto a Camilo Catrillanca. Esa tarde sería detenido y pasaría las siguientes 24 horas bajo la misma condición, hasta que una jueza del Juzgado de Garantía de Collipulli declarara ilegal su detención.

“Me tiran al suelo y me subieron a la tanqueta. Ahí adentro un carabinero se sacó la cinta de grabación. La guardó. Puso otra cinta en la cámara y comenzó a grabar”, dijo el joven al Instituto de Derechos Humanos, según consigna Ciper.

Ante las incongruencias, el fiscal de la unidad de Derechos Humanos de La Araucanía, Roberto Garrido, logró la confesión de la destrucción de la tarjeta de memoria, después de más de siete horas tomándole declaración a los carabineros que participaron en el operativo.

GoPro

Las compras públicas de Carabineros de Chile no son fáciles de encontrar. Los registros de Mercado Público suelen considerar las compras de cosas administrativas, para el mantenimiento de oficinas, por ejemplo.

La Fundación En La Lupa recopiló los registros que son públicos que involucran  cámaras GoPro. Esto no significa que sean las mismas que no funcionaron el jueves pasado, ya que la policía puede, legalmente, mantener reservadas algunas compras si considera que es por seguridad nacional.

Entre 2013 y 2018, Carabineros registra un total de 18 compras con productos relacionados a las cámaras GoPro, entre memorias, pecheras y las mismas cámaras. En total ha significando un gasto de 112 mil dólares. El Desconcierto hizo el cálculo compra por compra según el dólar de la fecha y arrojó un total de $66.682.511.

El más cuantioso es de recién hace unos meses. El 29 de junio de 2018, el Jefe de la sección de Adquisiciones y Logística del Gope, el capitán Arnaldo Carrasco Durán, firmó la recepción de 80 cámaras GoPro Hero 5 Black. Fue un total de 22 millones de pesos pagados a la empresa Helpnet Ingeniería y Servicios de Recursos Humanos.

Ocho de esas compras fueron directamente para la región de La Araucanía, por más de 23 millones de pesos.

En 2013, la Prefectura Arauco gastó más de $3,9 millones en cámaras y tarjetas de memoria. La prefectura Malleco, en tanto, destinó $3,6 millones en 2014 para la Sipolcar y Fuerzas Especiales de la zona. La primera es como se conocía al Servicio de Inteligencia Policial Especial, el antecesor de la UIOE, implicada en el montaje de la Operación Huracán.

Pese a que algunas compras las realizan directamente las unidades que las utilizan, también aparecen algunas a nombre de la Dirección Logística de Carabineros, la que después es destinada a un lugar en específico. Pasó en agosto de 2016, cuando se gastaron más de $10 millones en la compra de cámaras GoPro destinadas a Malleco.