En uno de los históricos espacios culturales de la avenida Matucana, el MAC Quinta Normal, se exhibe la nueva exposición de la gran fotógrafa Paz Errázuriz.

Modelos jóvenes en poses con sus ropas creadas por ellos mismos entre cementerios y hospitales. Andrógenos y terrígenas parados en hormigones y ruinas de la periferia gris de las ciudades mutantes.

Podrían ser del colectivo Malvestidas a las afueras del DF o del barrio Yungay. Son jóvenes parecidos a los de los ochentas cuando rondaban el Trolley y el Galpón de Matucana 19.

Empezó a llegar “Ropa Americana”. La sobra gringa para reinventarse en aquellos años cuando el mismo MAC era un bello ovni vacío. El ovni lleno del recuerdo barrial del Trolley o el Galpón donde se vestían con ropa americana, con parecidas ropas que los curas les dieron y obligaron a los onas a vestir y entrar a la civilización winca.

Se escuchaba al grupo Viena y llegaban las primeras casetes de los Soda. El maquillaje de los cuerpos bailando sudados. O The Cure o esos raros peinados nuevos.

Parados en la hilacha, en sus mestizos gestos desafiantes y frágiles. Mapuches. Aymaras. Chilenos. Oscurxs. Suchis. Zombis. Barriales.

A Paz venían de premiarla el año pasado en París la revista de moda Madame Figaro, por calidad y trayectoria en Chile. Como a Diamela Eltit, compañera de trabajo en un libro notable: El infarto del alma.

Pero volvamos al MAC de la avenida Matucana. “La muestra consta de 30 fotografías organizadas y dispuestas espacialmente en tres ejes curatoriales: géneros fluídos, accesorios y calle.

Todxs lxs modelxs que integran esta exposición se autoconsideran “no binarios”, oponiéndose de esta manera a la clásica convención de que sean biomujeres las modelos de la moda. La muestra ensaya una posible lectura del género como material de la moda y como perspectiva sexual. También profundiza en los debates de la vestimenta como estética militante en el actual Chile neoliberal”, escriben Jorge Díaz y el colectivo Malvestidas en el catálogo de la muestra que estará abierta al público hasta el 20 de enero del 2019.

El oficio de retratar en parpadeos honestos a tribus de onas, parejas enamoradas en un manicomio y que tenían la fotografía de Paz en su pieza como certificado de casamiento. Una de sus fotos se veía en las ventanas de los autobuses en Londres hace unos meses. Las fotos de Paz hacen universal ese afán dibujado x una bandada de luciérnagas rebeldes y mal vestidas. Revitalizante muestra de fotografía mactukanera.

 


Poeta y fundador del Garage Matucana.