Los murales afuera, en la esquina de las calles Víctor Manuel y Placer, dan cuenta de su presencia en el mercado popular que cada fin de semana recibe cientos de visitantes. Siempre sembrando colores e imágenes, contando la historia a su manera; también ha dejado su huella en el persa. Al llegar a su Galería Taller se nota revuelo. Un grupo de estudiantes de la Universidad de Chile se congrega frente al mesón donde él atiende al público y dirige las maniobras del local. Como parte del taller de arte urbano de la Facultad de Arquitectura, el profesor Sebastián Cuevas se ha traído la universidad al persa.

En el mesón contiguo observa el Premio Nacional de Arte Guillermo Núñez. Cada sábado, hace ya varios meses, es fija la presencia del pintor como artista invitado, además de otros creadores que exhiben su arte cada fin de semana y los infaltables amigos que llegan a compartir y vender sus obras.

Mono relata con entusiasmo que el fin de semana anterior estuvieron en la galería imprimiendo en vivo, y que hasta “la Bienal de Arquitectura 2019 se hará acá. Esto es nuevo para Chile, pero en los mercados de Europa donde venden pollos también hay arte”.

Hace poco logró tener una banca donde puedan sentarse las visitas que llegan a verlo. Muy cerca se han instalado otros artistas, con una tienda de cómic y otra pequeña galería, para engrosar el mapa del arte en el persa, que va expandiéndose. “Estamos posicionándonos del espacio culturalmente, hoy por ejemplo estamos con un grafitero de Talca”, dice Mono, mientras mueve una escalera de un lado al otro. Ni su paso por el hospital a comienzos de año logró detenerlo. Aprovechó de hacer bocetos, dibujar, escribir y reflexionar, y ahora el fruto de ese mes y medio enjaulado se puede apreciar a sus espaldas.

Su idea es tener arte original vendido por sus propios creadores a precios accesibles. Acercar el arte al público y meterle en la cabeza que también puede comprarlo. Se jacta de no ir al barrio alto para ver arte, “ahora son ellos los que vienen para acá”.