Luego de tres días de paro nacional y nueve reuniones, este miércoles concluyeron las negociaciones entre la mesa del sector público y el gobierno, que llegó a un acuerdo por el reajuste salarial para los trabajadores fiscales.

En la cita estuvieron presentes los ministros de Hacienda, Felipe Larraín, y del Trabajo, Nicolás Monckeberg (RN), además de representantes de las 15 organizaciones movilizadas.

Finalmente, la cifra acordada fue un reajuste de 3,5% en el que firmaron representantes 13 organizaciones, entre ellos, la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa. De la firma se restaron la Agrupación Nacional de empleados Fiscales (Anef) y el Colegio de Profesores, que argumentaron que consultarán a sus bases antes de deponer la movilización.

“Este acuerdo contempla muchos temas, más allá de los guarismos, hemos avanzado en temas que son de interés inmediato, como el incentivo al retiro de algunos funcionarios públicos, de hacer más expedito la tramitación de proyectos que están en el Congreso, nos hemos comprometido a acelerar esa tramitación”, señaló Larraín.

Las negociaciones comenzaron con una oferta de 2,9% por parte del Gobierno, cifra que encontró la resistencia inmediata del sector público, que inicialmente solicitaba un reajuste inicial de 8%. Con el avance de las reuniones, ambas fueron cediendo sus números a 3,1% en el caso del gobierno, y 6% por parte de los trabajadores, hasta llegar al porcentaje actual.

Con respecto al ingreso del proyecto de reajuste en el Congreso, el titular de Hacienda agregó que se realizará “lo antes posible”, pero como la próxima semana es distrital para los parlamentarios, se realizará con discusión inmediata “para tener cuanto antes los bonos (de navidad también) y reajustes”.