Durante su primera visita a Latinoamérica en el marco del G-20, el presidente de EEUU, Donald Trump, sostuvo una reunión bilateral con su par de Argentina, Mauricio Macri y protagonizó otro de lo momentos bochornosos que ha dejado la reunión de líderes mundiales.

Todos los medios estaban expectantes por su comparecencia, sin duda iba a ser uno de los puntos altos a nivel mediático de la jornada. Es así como tras una conversación que duró cerca de 45 minutos, ambos mandatarios llegaron al Salón Blanco de la Casa Rosada, la sede del gobierno argentino.

Para facilitar la comunicación, se dispuso de un sistema de traducción instantánea que iba a permitir a todos los mandatarios poder tener las preguntas y respuestas inmediatamente en su propio idioma.  Sin embargo, parece que a Trump no le gustó mucho.

Saliendo de todo protocolo, mientras se encontraba al lado de Macri, el presidente estadounidense, evidentemente molesto, tiró al suelo el audífono ante las caras perplejas de los y las presentes.

“Entendí mejor en su idioma que a través de la interpretación”, respondió Trump, quien continuó con la conferencia sin la traducción.

Pero ese no es el único momento incómodo del día, ya que cuando todos los mandatarios debían posicionarse para sacarse la foto oficial del G-20, Macri los iba a recibir de a uno, les daba la mano y debían quedarse en el escenario.

Y al parecer, algo no le quedó de todo claro a Trump, quien pasó directamente de estrecharle la mano al jefe de Estado argentino a bajarse del escenario, dejando mirando para todos lados al presidente trasandino que debió salir tras él junto a alguien de la organización.