Cerro Navia es una comuna ubicada en el sector norponiente de Santiago, creada en 1981 bajo el DFL Nº 1-3260 tras su separación de la histórica Barrancas por parte de la Dictadura Cívico-Militar. Desde ese entonces, ha sido un rincón dormitorio olvidado por la equidad, el progreso, el Estado y la justicia territorial.

La comuna hoy se encuentra en el puesto 89 de 93 municipios en el “Índice de Calidad de Vida Urbana” (ICVU) 2018 de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) y la Cámara Chilena de la Construcción (CHCh), medición que contempla variables de vivienda, conectividad, salud, medio ambiente, entre otras. Por su parte, el proyecto “Ciudad con Todos” del Centro de Políticas Públicas UC, sitúa a Cerro Navia junto a Puente Alto (1,5 m²/hab) y el El Bosque (1,9 m²/hab), como una de las 3 comunas con menor área verde por habitante en el Gran Santiago (2,1 m²/hab), muy por lejos de Vitacura (7,4 m²/hab) que lidera el ranking y del valor de 9,0 m2/hab propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las comunas vecinas a simple vista crecen y se desarrollan, mientras que la nuestra por años ha sido abatida por el olvido, la drogadicción y la desesperanza. Podría seguir ilustrando esta triste e indignante injusticia, pero estas líneas quieren hablar de optimismo.

Hace algunos días el Presidente Sebastián Piñera visitó nuestra comuna para anunciar el proyecto “Parque Mapocho Río”, el que viene a saldar una deuda histórica con los vecinos y vecinas de este lado de Chile que durante toda su vida han naturalizado el río que cruza nuestra ciudad como sinónimo de basura, malos olores, delincuencia y marginalidad; a diferencia de quienes habitan el otro Chile, gozando de un caudal lleno de parques, flores, vida y alegría. Según el Gobierno, este proyecto sumará 42 hectáreas de áreas verdes en 9 kms de extensión con un costo de 100 mil millones de pesos, y contempla canchas de pasto, juegos de agua, ciclovías, anfiteatros y todo lo que merecemos a pasos de nuestras casas, no a una hora en Transantiago.

El anuncio viene a cumplir un sueño de muchos, de tantos que seguimos acá y muchos que se nos fueron luchando por una mejor ciudad desde nuestras poblaciones. Este proyecto, junto a la anunciada Línea 7 del Metro, el Hospital Félix Bulnes (90% de avance a la fecha) y el Parque La Hondonada, son una oportunidad concreta para convertir a Cerro Navia en un polo de desarrollo urbano atractivo para la ciudad, además de fomentar el deporte, el ocio, la cultura y reducir la drogadicción. En suma, una posibilidad concreta de mejorar de manera efectiva nuestra calidad de vida en el corto y mediano plazo.

El Estado se acordó que existimos, esperamos que no sea solo una linda promesa y que de ser concretada, tenga los mismos estándares de calidad que las áreas verdes del sector oriente, sumado a recursos disponibles para su constante mantención.

Este anuncio no sería posible sin la organización vecinal que se ha levantado para recuperar el río Mapocho y por ello es fundamental que la nueva ribera sea diseñada activamente por los vecinos y vecinas mediante mecanismos de participación ciudadana efectivos, que no solo podamos decidir el tipo de árboles que queremos como ocurrió con el acotado proceso participativo en el Parque La Hondonada, sino que nos permitan empezar a reconstruir el tejido social diseñando nuestros propios barrios, decidiendo cómo queremos los juegos infantiles de nuestro Parque Mapocho. Porque de eso se trata, de volver nuestros los espacios públicos, recuperarlos para Cerro Navia y su gente.