El pasado jueves se presentó una demanda en un juzgado de San Francisco (California, Estados Unidos) que acusa a la junta directiva del grupo matriz de Google, Alphabet, de haber encubierto denuncias por acoso sexual contra dos de sus altos ejecutivos, entre los años 2014 y 2016.

La acción judicial, resultado de una extensa investigación, acusa a la junta directiva de Alphabet de haber incumplido su deber fiduciario, así como de cometer abuso de control, enriquecerse de manera injusta y desperdiciar activos corporativos.

La demanda indica que “la conducta ilícita de los directores permitió que los comportamientos sexuales indebidos proliferasen y continuasen. Así, los miembros de la junta de Alphabet sabían y facilitaban directamente el acoso y la discriminación sexual”. Además, sentencia que Google permitió a ejecutivos hombres “responsables de generar millones de dólares en ingresos” que mantuvieran conductas sexuales inapropiadas.

La denuncia se conoce a meses de que el diario The New York Times destapase que Google protegió al creador de Android, Andy Rubin, luego de una denuncia de conducta sexual inapropiada que fue considerada “creíble” en una investigación interna. Además, recompensó su salida de la compañía con 90 millones de dólares.

El medio recalcó que Rubin fue uno de “tres ejecutivos a los que Google protegió en la última década después de que fueran acusados de conducta sexual inapropiada”. De hecho, una de las denunciadas lo acusó de forzar a una empleada a practicar sexo oral con él en un hotel.

Tras el reportaje de The New York Times, el consejero delegado de Google, Sundar Pichai, aseguró que la compañía ha despedido a 48 personas por mala conducta sexual en los dos últimos años.