AVP28 votos a favor, 6 en contra  y dos abstenciones fue el resultado que obtuvo la votación en el Senado del Acuerdo de Vida en Pareja (APV), iniciativa que regula las uniones entre parejas homosexuales y heterosexuales. Tras los votos en contra estuvieron los senadores Ena Von Baer (UDI), Juan Antonio Coloma (UDI), Alejandro García-Huidobro (UDI), José García (RN), Carlos Kuschel (RN) y Carlos Larraín (RN).

Mientras el proyecto impulsado por Sebastián Piñera –que figura entre sus promesas de campaña a dos meses de dejar el poder– recibió el apoyo de la oposición, la derecha se mostró dividida con una votación favorable de tres senadores de la Unión Demócrata Independiente y dos de Renovación Nacional, justo en el día en que Karla Rubilar, Pedro Brown y Joaquín Godoy decidieron presentar su renuncia al partido.

La iniciativa fue aprobada en general en medio de los abucheos y pifias de miembros de la Iglesia Evangélica y la reiteración de representantes de sectores conservadores como la Democracia Cristiana de su calificación del matrimonio como una institución destinada a unir a un hombre y una mujer. Sin embargo, diversos sectores del mundo social se mostraron esperanzados de que este proyecto signifique un paso más hacia el matrimonio igualitario.

En adelante, en tanto, algunos sectores de derecha aseguraron que intentarán cerrar el APV a parejas del mismo sexo, pues las uniones entre hombres y mujeres ya tienen al matrimonio como posibilidad. La iniciativa sería votada en particular el próximo 30 de enero.

Según el presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, el APV  “no sólo crea estado civil, otorga derechos sucesorios, idénticos a los que otorga el régimen matrimonial. Los convivientes pasan a ser legitimarios, es decir, una situación igual a la del cónyuge sobreviviente, al del marido o la mujer que se acompañaron 25 o 30 años, o 40″.

 

Ley Monsanto: El juego del Gobierno

Sorpresivamente -aunque por segunda vez- Sebastián Piñera decidió quitar nuevamente la urgencia al proyecto de Ley de Obtentores Vegetales. La iniciativa, impulsada durante el pasado gobierno de Bachelet, lleva una larga tramitación en el Parlamento y ya había perdido prioridad en agosto pasado por indicaciones del Presidente. Esta vez, sin embargo, el proyecto conocido como Ley Monsanto había recibido recientemente carácter de urgente.

Sin embargo, durante la semana pasada, los medios de comunicación sacaron a la luz los vínculos del ministro de Agricultura, Luis Mayol, con la empresa Copeval, que presta servicios de comercialización y distribución de insumos agrícolas.

“Las intenciones del ministro Mayol, junto a sus padres, es que se promulgue pronto la Ley Monsanto para aumentar el precio de las semillas y, así, mientras más ganen los clientes de Copeval, empresa que comercia insumos agroindustriales, el ministro llene más sus bolsillos con plata“, declaró al respecto el senador Navarro, a través de un comunicado.

Mientras algunos especulan que el Gobierno prefirió no poner a prueba el proyecto en el contexto de las nuevas noticias sobre Mayol, otros señalan que, al momento de priorizar, existían mayores posibilidades de que el AVP obtuviera los votos positivos, por sobre la Ley Monsanto. Además, la previa de la votación contó con manifestaciones públicas de rechazo en diversas ciudades de Chile.

Los opositores al proyecto, en tanto, llamaron a estar atentos ante una nueva votación, pues éste figura aún como una de las tareas urgentes de la cartera de Agricultura antes del cierre de mandato.