felipe-bulnesPara algunos fue casi un deja vu. Tal como ocurrió cuando Michelle Bachelet dejaba el gobierno en 2010, momento en el que Sebastián Piñera ratificó a Alberto Van Klaveren como agente ante La Haya por la demanda peruana, esta vez fue el turno de la mandataria electa, quien salió a dar una nueva señal de la mentada “unidad nacional” a la hora de abordar los conflictos internacionales.

Pero esta vez no fue Van Klaveren sino Felipe Bulnes, actual embajador en Estados Unidos y que ya había sido nombrado por el gobierno saliente como el encargado de representar los intereses del Estado de Chile ante la Corte Internacional de Justicia(CIJ) por el anunciado litigio por parte de Bolivia, y que busca restituir la salida soberana al mar de la nación altiplánica. La noticia se dio a conocer este martes y generó un nuevo “cierre de filas” en la clase política que aprobó en pleno la ratificación en el puesto del ex ministro de Educación.

Bulnes mismo no tardó en mostrar su agradecimiento por la confianza que había depositado Bachelet en él, y Jorge Tarud, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, salió nuevamente a aplaudir la “unidad nacional” en materia de política exterior. “Es una demostración de que la política exterior es una política de Estado, en consecuencia, aquí no corren los colores políticos“, señaló a La Tercera.

El anuncio vino a pocos días del cambio de mando, y en momentos en los que aún no se conocía la decisión final del presidente Evo Morales de viajar el próximo 11 de marzo, ceremonia a la cual ya habían confirmado su asistencia mandatarios como Nicolás Maduro, Rafael Correa, Dilma Rousseff y Cristina Fernández. Sin embargo, ayer el ministro de RR.EE. de Bolivia, David Choquehuanca, salió a despejar las dudas y confirmó la asistencia de Morales a la investidura de Bachelet.

 

¿Se recompondrán las relaciones?

Durante la administración de Sebastián Piñera, los roces con el mandatario boliviano se han vuelto constantes. En uno de esos últimos encontrones por la prensa, Piñera acusó a Morales de “faltar a la verdad”. “Ha perdido el respeto por la veracidad. Dice muchas cosas que él sabe que no son ciertas. Y yo le puedo asegurar que la pretensión boliviana no tiene argumentos legales”, señaló el presidente en una entrevista radial.

La reacción a los dichos de parte de Morales fue rechazar responder a Piñera por considerarlo un “presidente derotado”. “Piñera es un presidente que ha recibido todo el rechazo de su población y está saliendo del gobierno con los índices de popularidad más bajos que pueda tener un presidente chileno”, justificó la ministra de Comunicaciones, Amanda Dávila.

Ante la tensión diplomática del último tiempo, algunos analistas esperaban que Michelle Bachelet diera señales de acercamiento con Bolivia para comenzar a recomponer la relaciones bilaterales. Sin embargo, la primera señal al respecto fue precisamente la ratificación de Bulnes como agente chileno en La Haya, sin más anuncios al respecto. Por ello, para los mismos analistas internacionales, dicho gesto viene a cimentar la continuidad de una política unificada en las relaciones internacionales frente a las demandas en la CIJ.

raul-sohrPara Raúl Sohr, destacado analista internacional, “sería aventurado por parte del gobierno haber cambiado una postura que ya lleva mucho tiempo permanentemente a través de todo el proceso de La Haya“, al tiempo que recordó la cita que reunió a todos los ex cancilleres en la antesala al fallo por la demanda peruana. “Se ha establecido una modalidad en la política exterior chilena“, afirma Sohr.

El analista asegura que la señal busca no mostrar debilidad ante la demanda marítima boliviana, y que “el mensaje a la larga es que si quieren ir a La Haya, vamos por la mala y a defender una posición dura como la que se ha mantenido hasta ahora, salvo que Bolivia, si quiere avances, lo va a tener que buscar por la vía de las negociaciones bilaterales, que ha sido la postura tradicional de Chile“, comentó.

“La primera señal más importante en todo gobierno es cuál es el primer viaje al exterior de un o una mandataria recién electa. En el caso de Michelle Bachelet, va ir según tengo entendido a Argentina, Brasil y Uruguay, de manera que hay una señal muy potente de cuál será la prioridad de su política exterior: la región”, finalizó Sohr.

Una lectura similar entrega el analista Guillermo Holzmann, quien asegura que la ratificación de Bulnes “tiene un sentido lógico en términos no solamente de continuidad de una política de Estado, sino en términos de no dejar ninguna duda hacia el extranjero, y particularmente Bolivia, en torno a la claridad que Chile tiene a los argumentos que asisten a la posición de nuestro país“, al tiempo que afirma que la demanda altiplánica “no se ajusta a derecho”.

guillermo-holzmannHay una consistencia de Chile en su política exterior y esto se expresa en ello”, señaló Holzmann, quien también destacó el nombramiento de Claudio Grossman como co-agente, a quien definió como “mucho más cercano en términos de confianza a Bachelet, no obstante su perfil profesional de gran reconocimiento internacional, un chileno que reside en el extranjero y que tiene una gran expertise, lo que eso asegura un equilibrio político”.

Para Holzmann, un punto que estanca el trato entre Chile y Bolivia es la existencia únicamente de un consulado y no una embajada, lo que deja más el campo de acción en manos de los mandatarios. “Desde esa perspectiva, todo pareciera indicar que para Chile es una condición sine qua non, o debiera serlo, que a nivel de La Haya exista una relación de embajador como corresponde entre países vecinos, más allá de las distintas interpretaciones que haga ambos países respecto de la historia. Y en esa perspectiva, creo que Michelle Bachelet sí tiene una posibilidad de generar un diálogo entre los gobiernos”, concluye Holzmann.