acesLa Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios es una de las organizaciones que preocupa al nuevo titular de Educación, Nicolás Eyzaguirre. De cara a la discusión con las autoridades, Lorenza Soto, vocera provisoria, señaló las intenciones de la Aces al respecto.

¿Cómo se posicionan ante el contexto de diálogo con las nuevas autoridades del gobierno de Bachelet?

Nosotros acabamos de tener un congreso refundacional donde hablamos acerca del diálogo con el gobierno. El programa de Bachelet, por ejemplo, no dice nada sobre la seguridad y las condiciones laborales, no se sabe qué va a pasar con el Simce, tampoco hay claridad sobre la Jornada Escolar Completa, tampoco se sabe nada sobre el tema de la educación laica, hay niños a los que les están dando ritalín para calmarlos, tampoco se dice nada de eso. Además, no se estipula nada sobre una educación crítica integral, que son puntos que en la propuesta de la Aces sí están integrados y a nosotros nos quedan dudas legítimas sobre su propuesta.

¿Siguen manteniendo como condición el retiro de la querella de la DC contra algunos miembros de la Aces?

Eso fue una malinterpretación por parte de los medios en el sentido de que nunca fue una condición que se retirara la querella. Lo que se planteaba era tensionar a la Nueva Mayoría considerando que Ignacio Walker, presidente de la DC, está quitándole el apoyo al Gobierno y por otro lado está el Gobierno también ofreciéndonos el diálogo, entonces se produce una tensión bastante interesante en la Nueva Mayoría. Sobre todo en el sentido de que se les ofrece diálogo a los estudiantes y también querellas. El objetivo acá era hacer notar esta tensión en definitiva y dejar en claro que para nosotros dialogar con ellos necesitamos ciertas garantías.

¿Qué les pareció la invitación que el ministro Eyzaguirre les hizo específicamente a ustedes como Aces para el diálogo?

La verdad es que nosotros recibimos esta invitación después de la conferencia de prensa que tuvimos el día martes para dejar en claro que no nos habían invitado, y esta invitación fue hecha vía e-mail a nuestros voceros provisorios.

El tema es que nosotros planteamos básicamente que necesitamos garantías para saber qué vamos a discutir allá porque no hay claridad, la carta dice que nos invitan a dialogar y que ojalá sea antes del 31 de marzo, que es lo mismo que decían en la invitación realizada a la Confech, pero no estipula nada más. Necesitamos saber qué quieren que dialoguemos y también planteamos que vaya el movimiento estudiantil y todos los colectivos a conversar, no nosotros solos. Ahora vamos a esperar la respuesta del Confech del día sábado 29 de marzo, también vamos a esperar nuestra próxima asamblea nacional que es el 5 de abril en Talcahuano para poder tomar una determinación respecto a lo que sería el diálogo.

Hay cierto apuro de parte del ministro que llama la atención. Él les señaló a los dirigentes de la Confech que ojalá esto se pudiera dar antes del 31 de marzo, pero al parecer aún les falta claridad y hay muchas dudas respecto al diálogo con Bachelet.

En nuestra carta también nos dice que ojalá el diálogo se de antes del 31 de marzo y tomando en cuenta que la invitación nos llegó esta semana, igual es un poco difícil que podamos discutir claramente con las bases si vamos a dialogar o no con el Gobierno y qué vamos a dialogar exactamente, entonces por ese lado nosotros vamos a estar enfocados absolutamente en lo que determinen las bases, en lo que determinen los estudiantes secundarios y después vamos a conversar con el Gobierno. Por otro lado, está la propuesta de Bachelet que es bastante incierta en el sentido de que son ocho páginas, uno las puede leer y tiene bastantes consignas, pero no deja en claro cómo, por ejemplo, va a dar solución al programa educativo. Estipula, por ejemplo, que van a darle educación gratuita al 70 por ciento más vulnerable de la población chilena pero no sabemos si ese 70 por ciento más vulnerable lo va a dar en quintiles, de qué quintil va a ser. Necesitamos tener claridad respecto a esos puntos.

Este sábado fue se realizó el congreso fundacional de la Aces. ¿Nos podrías adelantar cuáles fueron las conclusiones y cuál será la dirección que tomarán de cara al nuevo gobierno?

Las conclusiones principales son una serie de reformulaciones que se le vendría a hacer a la asamblea, en cuanto su propia orgánica en el sentido de la participación de los distintos estudiantes secundarios.

Nuestra bandera de lucha va a ser por la redefinición del proyecto educativo. Pasó el tiempo, cambió el gobierno y si bien las demandas históricas siguen en pie, hay un montón de cosas que tenemos que ver, como por ejemplo, qué sucede con la educación básica, qué sucede con la educación sexual, pero también con las diferencias sexuales que existan al interior de los liceos. Entonces para nosotros, al menos por este primer semestre vamos a reformular de forma grande lo que es la asamblea y el nuevo proyecto educativo, al menos de parte de los secundarios.