MujeresChile, guardando las proporciones, es un país de catástrofes debido a su geografía (volcanes, bosques, mar y más) y por estar emplazado sobre grandes placas tectónicas que no cesan de acomodarse. Por otra parte el Estado, además, agrava las consecuencias de las catástrofes debido a su ausencia: emplazamiento urbano, políticas públicas, fiscalización etc. Esto ocurre, entre otras cosas, porque hemos jibarizado al Estado a tal punto de privatizar los servicios básicos, los que en caso de catástrofe nos deja en manos de privados (que es sabido que no invierten suficiente, considerando la vulnerabilidad de Chile ). A lo sumo luego les llega alguna multa, ciertamente irrisoria.

Dicho lo anterior, ¿a quiénes afectan más las catástrofes naturales o humanas? (pregunta retórica ). A lxs materialmente pobres, y ¿quiénes son lxs más pobres entre lxs pobres?: las mujeres. Un tercio de las jefaturas de hogar son de mujeres (familia monomarental). En Chile el total de jefas de hogar (sobre el total de hogares) ha aumentado de 20,2% en 1990 a 29,7% el año 2006, lo que señala que los hogares con jefatura femenina tienen una tendencia a aumentar a lo largo de los años. sin considerar a aquellas invisibilizadas que aun teniendo pareja, son las que sostienen económicamente a sus familias, por lo tanto ellas y sus hijxs son lxs más vulnerables y deben ser por tanto las protagonistas de la reconstrucción.

Asimismo, en Chile las mujeres de 60 años y más representan el 60,2% de las familias unipersonales, que son las familias más pobres. En esto colaboran las AFPs que entregan a las mujeres un tercio menos de jubilación que a los hombres por las mismas cotizaciones, debido al cálculo mañoso basado en la mayor expectativa de vida de las mujeres

Por lo tanto, es necesario que el Estado realice siempre la reconstrucción con perspectiva de género, y con la participación de las mujeres. Son ellas las que generalmente permanecen en los hogares con sus hijxs (sólo 47,7 trabaja remuneradamente, aunque muchas realizan este trabajo desde/en sus casas) por lo tanto su opinión es fundamental a la hora de reconstruir y plantearse políticas públicas para eventos especiales.

Un escueto documento de la ONEMI 2008: Género, Desastres y Gestión, realiza algunos importantes planteamientos que esperamos que se consideren a la hora de la reconstrucción: (redacción complementada)

A diferencia de los hombres, las mujeres en las emergencias o desastres:

• Tienen menos posibilidad de acceder a otros recursos y ello disminuye su capacidad de negociar y de tomar decisiones en la familia.

• Efectúan tareas de limpieza y alimentación en albergues.

• Organizan y clasifican la ayuda material o donaciones.

• Desempeñan tareas de cuidado de niñxs, ancianxs y personas con discapacidad

• Acceden a sus redes de apoyo familiares y comunitarias para resolver temas prácticos y afectivos.

• Son participativas y colaboradoras en las tareas de reconstrucción y recuperación de su familia y su comunidad.

• Pueden vivir por primera vez violencia intrafamiliar o mayores niveles de violencia ya existentes.

Está suficientemente claro ¿verdad?

Fuente: www.humanas.cl