cdfPudo haber sido una nota más del Canal del Fútbol, pero su exhibición, durante el pasado 31 de julio, rozó directo uno de los temas más preciados para los dirigentes de la Universidad de Chile: la construcción del estadio para el equipo azul.

El reportaje en cuestión, a cargo del periodista Roberto Gálvez, señalaba detalles del estado real de avance del proyecto, con fuentes de Azul Azul y de la Municipalidad de Pudahuel, la comuna donde se pretende levantar el estadio.

Fue así como surgió la molestia de la dirigencia de Universidad de Chile. El sólo hecho de poner en cuestión la viabilidad de la construcción del recinto desató el enojo de su presidente, Carlos Heller, y las quejas de Cristián Aubert, gerente general de Azul Azul y miembro del directorio de CDF, al directorio de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y al propio medio de comunicación.

En pocas horas, la nota fue sacada de la web y de sus emisiones diarias. Días más tarde, durante el pasado martes 5 de agosto, los jefes del canal oficializaron el despido de dos editores de CDF por razones de “reestructuración”: Cristián Urbina y Patricio Torres, provocando la renuncia de 3 subeditores y el periodista a cargo de la nota, en solidaridad con los afectados.

“Se nos criticó por parte de la empresa que no teníamos fuentes oficiales, pero en la nota se muestra a Andrés Weintraub, parte de la comisión estadio de Azul Azul”.

“Tenemos claro que en todos los medios existen líneas editoriales, pero se nos está acusando de algo que realmente no hicimos. Expusimos las cosas tal cual estaban, se nos criticó por parte de la empresa que no teníamos fuentes oficiales, pero en la nota se muestra a Andrés Weintraub, parte de la comisión estadio de Azul Azul”, argumentó Claudio Lara, uno de los periodistas que decidió presentar su renuncia tras el episodio.

Según un reportero de CDF que prefirió resguardar su identidad, la molestia de la dirigencia de Universidad de Chile radicaría en las entrevistas realizadas a miembros de la Municipalidad de Pudahuel, quienes pusieron en duda el real avance del proyecto e informaron que los permisos aún no están aprobados.

Tras su emisión, las reacciones fueron rápidas y no sólo apostaron por la censura al reportaje, sino también por el despido de los editores a cargo. En tanto, Roberto Gálvez, periodista encargado de dar cobertura al club azul, fue apartado de su vínculo con el equipo antes de que presentara su renuncia.

 

Renuncias en solidaridad

cdfDurante el mismo martes, el Sindicato de CDF respaldó las versiones de los trabajadores y señaló que las presiones ejercidas por Universidad de Chile constituyen un grave atentado contra la libertad de prensa.

Para los trabajadores, sin embargo, lo más doloroso fue enfrentar la la reacción de los directivos del canal, quienes apostaron por censurar el reportaje producido por sus periodistas y firmar el despido de los editores sin más. De hecho, los cuatro comunicadores que renunciaron pidieron que Urbina y Torres fueron reintegrados para considerar su decisión, pero recibieron una rotunda respuesta.

“Mario Insulza -gerente de producción- y Martín Awad -director ejecutivo- nos explicaron que esto no era una negociación y que ellos querían que siguiéramos pero que no iban a transar. Ante eso, no dimos pie atrás y decidimos renunciar”, señaló Lara, quien llevaba 6 años trabajando en CDF.

Para Roberto Gálvez, el reportero que realizó la nota que encendió la polémica, es evidente que la molestia de Azul Azul ocasionó los despidos y que “si hubiera sido otro el club involucrado, esto no se hubiera resuelto de esta forma”.

“Le tocamos la fibra a la gente que está ahí metida en la U, a Carlos Heller, a su director, a Cristián Aubert, que según el propio Heller fue quien reclamó y llamó a la ANFP”, recalcó. El propio Heller, no obstante, negó tener relación con los despidos y manifestó que “los llamados los hizo el gerente general de la U (Cristián Aubert), yo no lo vi (el reportaje), él me avisó. Se firmó una carta, que se mandó a Jorge Claro y ahí quedó (…) la medida que tomó el CDF es del CDF y se debe preguntar a ellos por qué la tomó”.

Gálvez, quien se encargaba de la cobertura periodística al club azul, señaló que personas conocidas dentro de la U le aseguraron que no lo querían ver cerca de sus instalaciones nuevamente. En tanto, respecto a su trabajo, declara que quizás se pudo haber presentado de otra forma, pese a que “era un buen reportaje y estaban evidentemente contrastadas las fuentes”.

cdf2_portada-300x200La polémica dejó un total de seis periodistas sin trabajo, mientras que todos ellos se desempeñaban en CDF desde hace años y con una excelente evaluación, según manifestaron fuentes al interior del canal. Ahí, los reporteros son evaluados anualmente por sus jefaturas.

Los periodistas que decidieron renunciar, sin embargo, no se arrepienten de la alternativa aunque ésta los deje hoy cesantes en un mercado laboral complejo. Así lo explica Pablo Sepúlveda, otro de los reporteros que renunció tras el despido injustificado de los editores.

“En la vida hay cosas que importan más que tener un cargo o un puesto y lo importante es poder mirar a la gente a la cara. Esa es la mayor tranquilidad que tengo”, señaló.

Un argumento similar esgrime el periodista Claudio Lara: “Si nosotros seguíamos era avalar esa decisión totalmente reprochable y dictatorial. Hace 25 años que terminó la dictadura y todavía siguen ocurriendo este tipo de cosas. Nos validamos con el resto de nuestros compañeros. Somos subeditores, pero teníamos un cargo de importancia y una jefatura delante de ellos, ¿cómo yo los miro a la cara y sigo trabajando? No puedo ser tan indolente”.

Para Lara, quien se despidió esta mañana de sus compañeros entre lágrimas, la despedida fue muy difícil: “Fue una decisión muy triste, yo llevo seis años en el canal, pero no me podía hacer más el tonto”.

El equipo de CDF, por otra parte, quedó totalmente descabezado. Según lo investigado, el conductor y periodista del canal, Jorge González debió asumir interinamente el mando de un equipo que se encuentra shockeado, como confirman quienes siguen trabajando ahí: “Acá el ambiente está para cortarlo con cuchillo”. Durante la tarde, la noticia coincidió con la partida del comentarista Claudio Palma a Fox Sports.

 

Los otros marginados de CDF: Selman y Barticciotto

bartiEn el Canal del Fútbol no es la primera vez que ocurre algo parecido. En 2012, Marcelo Barticcioto y Rubén Selman fueron marginados de la señal acusando presiones de las dirigencias de Blanco y Negro y la ANFP.

En el caso de Barticciotto, se apuntó a que su salida se habría producido como resultado de las críticas del ex futbolista a la dirigencia del equipo albo. En específico, las presiones del dirigente Cristián Varela para conseguir su despido. Al respecto, el aludido se defendió señalando que “ni siquiera sabía que Barticciotto estaba en CDF”.

Por otra parte, la salida de Selman se habría ocasionado por sus comentarios sobre el arbitraje de algunos partidos, algo que molestó a las dirigencias de la ANFP. Para los trabajadores hoy marginados de CDF, éstos capítulos son conocidos.

“Lo ocurrido con Barti estuvo maquineado por Varela y Blanco y Negro. Lo sacaron del canal por la pugna que tenía con ellos . Selman, en tanto, tenía una tribuna donde criticó a un par de árbitros y la ANFP también optó por sacarlo del canal”, comentó Lara.

Por su parte, el periodista Pablo Sepúlveda recordó que Selman comentaba “un tema absolutamente futbolístico y de todas maneras le costó la salida”.

Para los periodistas, es necesario que CDF se pregunte si es sólo una empresa o un medio de comunicación y cuáles son sus límites de prensa, al estar en manos de las dirigencias de los clubes de fútbol chileno.

“CDF tendría que cuestionarse si en realidad vale la pena tener un proyecto de noticias cuando en realidad lo que terminamos haciendo, aunque sea duro y triste para los que trabajamos ahí, es relaciones públicas”.

“CDF tendría que cuestionarse si en realidad vale la pena tener un proyecto de noticias cuando en realidad lo que terminamos haciendo, aunque sea duro y triste para los que trabajamos ahí, es relaciones públicas”, enfatizó Sepúlveda.

El episodio deja otro triste antecedente en el historial de CDF, que ha sido denunciado, además, por mantener a sus trabajadores colaborando durante años mediante boletas de honorarios, sin contratos de por medio, como en muchos espacios de prensa y comunicación en Chile. La censura, en tanto, llama a pensar sobre el poder de ciertos grupos económicos ante la libertad de prensa, un escenario complejo en que ni siquiera el fútbol queda fuera.