femicidio 2Las autoras Paula Santana y Lorena Astudillo, con la ayuda de Francia Jamett, investigaron casos recientes de problemas graves, que radican en la inoperancia de las instituciones y en los femicidios no contemplados por la ley, donde muchos casos quedan sin condenas o no visibilizados.

El 80% del total de denuncias por Violencia Intrafamiliar (VIF), es por violencia en contra de las mujeres en el marco de la relación de pareja o ex pareja. De este número, el 56% de las denuncias son por lesiones, y el 89% terminan sin una sentencia condenatoria. Esta impunidad está reforzando la naturalización y tolerancia hacia la violencia hacia las mujeres.

El 45% de las asesinadas, había denunciado en el Ministerio Público por violencia. La gran mayoría fue asesinada entre la primera semana y los tres meses siguientes a su denuncia.

16% de las mujeres que se suicidaron entre el 2010 y 2012, vivían violencia y habían denunciado

La investigación da cuenta de un porcentaje importante de mujeres que deciden suicidarse para poner límite y fin a la violencia. Del estudio se infiere que un 16% de las mujeres que se suicidaron entre el 2010 y 2012, vivían violencia, habían denunciado y contaban con investigaciones abiertas en el Ministerio Público. A estos casos se les denomina suicidio femicida.

El ascenso de la violencia extrema contra las mujeres en Chile también se refleja en la cruel y particular “venganza y castigo” que ejercen parejas o ex parejas, a través de los hijos e hijas de las víctimas. Se trata del castigo femicida, los asesinatos de seres queridos como forma de escarmiento a las mujeres. El 77% de los asesinatos consumados de hijas e hijos en manos de su padre, se debió a un “conflicto conyugal”. El 50% del total, como una forma específica de vengarse de la madre.

Un caso paradigmático se dio en la localidad de Carahue, donde Juan Desiderio Rodríguez Llancapán asesinó a sus tres hijos, a su esposa y a un amigo, quien recientemente fue condenado a cadena perpetua el 31 de marzo de este año en Temuco.