1024px-El_Mercurio_miente_2011El pasado 31 de julio, la presidenta Michelle Bachelet firmó el decreto que derogaba el DFL2, disposición heredada de la dictadura que prohibía expresamente la participación de estudiantes y funcionarios en el gobierno de las universidades del país, dejando en libertad a cada casa de estudios de adoptar los mecanismos que estimen convenientes para aumentar la participación de éstos en sus gobiernos universitarios.

Una vez abierta la ventana para el cogobierno, varios fueron los dirigentes estudiantiles que salieron a destacar el hecho como un importante avance fruto de la movilización estudiantil durante los últimos años, donde la demanda por la triestamentalidad era una más de las consignas que se podía escuchar en las religiosas marchas de todos los jueves, durante 2011 especialmente.

La petición de los estudiantes contaba además con importantes antecedentes históricos. Desde 1968, y hasta 1973, las ocho universidades del país contaban con cogobierno estudiantil, tras un histórico proceso que se conoció como la Reforma Universitaria. Las movilizaciones las había iniciado la Universidad Católica de Valparaíso y la de Santiago, con el recordado cartel “Chileno, El Mercurio Miente”, donde luego se sumaron la U. Técnica Federico Santamaría, y la Universidad Técnica, actual Usach. A ellas le siguieron la facultad de Filosofía de la U. de Chile y también la U. de Concepción. Edgardo Boeninger en la casa de Bello, y Fernando Castillo Velsco en la Universidad Católica alcanzaron a ser los únicos rectores electos bajo el sistema de triestamentalidad, pero los procesos de reforma que encabezaban terminaron abruptamente con la llegada del Golpe militar.

Pero ¿qué ha pasado desde la derogación del DFL2? Hasta el minuto, el único caso concreto en el que una universidad ha avanzado en el camino hacia el cogobierno es la Universidad de Chile.

El Senado universitario de la casa de Bello aprobó recientemente una radical propuesta de cambio al sistema de gobierno universitario, donde la instancia legislativa interna aumenta sus atribuciones y disminuyen las del rector y del Consejo Universitario. El conjunto de modificaciones, que fueron analizadas por una comisión especial desde noviembre de 2012, consiguieron la aprobación de la mayoría de los senadores universitarios, y sólo resta la definición del proceso de consulta interna donde decidirán académicos, estudiantes y funcionarios.

DSC_0566En la vereda del frente, los estudiantes de la Universidad Católica, este martes realizaron una manifestación en conjunto con los funcionarios de la casa de estudios para demandar mayor transparencia y participación democrática en el proceso de elección de un nuevo rector, el que ya se inició tras la conformación del Comité de Búsqueda, instancia interna que debe definir una terna de candidatos para enviarla tanto al Gran canciller, Ricardo Ezzati, como al mismo Vaticano, máximas autoridades de las universidades pontificias.

En la oportunidad, Nashla Aburman, presidenta de la Feuc, afirmó respecto del trabajo que asumió el Comité de Búsqueda que “queremos transparencia en cuanto a que todos podamos participar en la discusión de ese proceso”, a lo que agregó que “queremos conocer cuáles son los candidatos y cuáles son sus visiones sobre nuestra universidad, que podamos saber de sus posturas pero que lo hagamos como comunidad universitaria y no como Comité de Búsqueda”.

Aburman indicó además que le solicitaron una reunión de la instancia interna con los diferentes actores de la institución, y que esperan además que le entregue “el mandato al próximo rector para que se pueda seguir generando del debate respecto no solo a la elección del rector, sino al tipo de gobierno universitario que queremos como Universidad Católica”.

Por su parte, Deflín Levicoy, dirigente del Sindicato de Profesionales de la casa de estudios, aseguró que “no podemos estar ajenos” a los procesos de democratización que, aseguró, se vive a nivel de gran parte del movimiento social. Para el dirigente, la demanda consiste en que “no sólo podamos recordar con añoranza al rector Castillo Velasco, sino que hoy mismo podamos ser nosotros protagonistas”.

 

La experiencia del Senado en la U. de Chile

senado-u-de-chileEl Senado Universitario funciona en la casa de Bello desde el año 2006, ya van en el quinto periodo donde sus integrantes se han ido modificando en proceso eleccionarios abiertos. El órgano está presidido por el Rector, e integrado por 27 académico, siete estudiantes y dos representantes de los funcionarios.

Klaus Franz, estudiante de Medicina, asumió en agosto como Senador, y en conversación con ElDesconcierto.cl, aseguró respecto de la derogación del DFL2 que “se logró algo que era un mínimo, que bien pudo ser aprobada en 1990 pero que a nadie le hizo sentido antes”, por lo que aseguró que “aún falta mucho por hacer” en términos de democratización de las universidades en general.

Para el militante de Izquierda Autónoma, ha sido una “falta de claridad” del propio movimiento estudiantil la que no ha empujado con mayor fuerza los procesos de participación en los gobiernos universitarios. “En el Confech se ha hablado mucho de democratización, pero a nivel de cada universidad no se ha dado una movilización interna que haya puesto a los funcionarios, profesores y estudiantes detrás de un punto en común, como sí sucedió en la chile hace diez años atrás”, afirma Franz.

Según el actual integrante del Senado Universitario, la instancia legislativa de su casa de estudios “nació para disminuir las atribuciones que tenían tanto el Rector como el Consejo Universitario, para definir la normativa que rigen a la universidad y cómo se ejerce el poder interno”, indicó Franz, y reconoció que existen críticas por lo reducida de la instancia.

Consultado sobre los cambios de estatutos internos, Franz aseguró que “hoy existe todavía el veto del rector, se aprueban presupuestos pese a la negativa del Senado, y lo que se apuesta ahora con la reforma de los estatutos es readecuar la participación triestamental que vaya más allá de este órgano legislativo y pasar a tomar por ellos mismos las decisiones”.

Finalmente, consultado respecto a la idoneidad de los representantes estudiantiles para discutir algunas temáticas, sobre todo por el carácter técnico de éstas, el senador afirma que actualmente los integrantes de la instancia legislativa “cuentan con la asesoría técnica necesaria” y afirmó que “la misma dificultad la deben enfrentar los profesores que no tienen conocimiento de esos aspectos”, concluyó.