autocultivoEn Chile, de 85 mil personas detenidas por la Ley 20.000 de Drogas en 2012 y 2013, más del 70 por ciento lo fueron por razones de porte, cultivo y consumo de pequeñas cantidades de marihuana. La situación, expuesta por la diputada Karol Cariola (PC) en la Comisión de Salud de la Cámara, habla de la inminente necesidad de corregir la actual legislación respectiva al uso y cultivo de cannabis.

Luego de una serie de bochornosas intervenciones por parte de los diversos gobiernos en relación al tema, la realidad de los numerosos detenidos –con el consiguiente despilfarro judicial- y de quienes exigen acceso al uso medicinal de la planta –madres de niños enfermos y pacientes de enfermedades como el cáncer-, ha apurado de manera sorpresiva un proceso que parecía necesitar de mucho más tiempo.

El pasado martes 23 de septiembre, la Comisión de Salud de la Cámara Baja dio inicio a la discusión de dos proyectos que buscan modificar la Ley 20.000, con propuestas del diputado Alberto Robles (PRSD) y Pedro Browne, de Amplitud. En dicha instancia, los parlamentarios decidieron por unanimidad fusionar ambas ideas y acordaron iniciar una discusión seria y con argumentos al respecto.

Entre los argumentos esenciales, se esgrimió la urgencia de resolver las incoherencias de la actual ley de drogas, que considera a la marihuana como una sustancia similar a la heroína o la cocaína y, entre otros rasgos, permite el consumo pero no el autocultivo de cannabis ni tampoco su compra o regalo.

A la discusión fue invitado el Director Subrogante del Instituto de Salud Pública, quien se refirió, en específico, al uso milenario de la cannabis y las experiencias de su uso medicinal.

Durante la sesión, la diputada comunista solicitó enviar un oficio a la presidenta Bachelet pidiéndole que cumpla con una de las promesas de su campaña y retire a la marihuana de la lista 1 de drogas duras. La iniciativa también fue aprobada por mayoría y puede sentar el comienzo de un camino de cambios significativos en la materia.

 

El ocaso de una ley fracasada

marihuanaLos argumentos de activistas y usuarios cannábicos apunta a la necesidad de que Chile cuente con una legislación acorde a los tiempos y a la lógica de la lucha contra el narcotráfico. En este sentido, una reciente publicación realizado por el Observatorio de Políticas de Drogas y Opinión Pública de Asuntos del Sur evidencia que, además de sus contradicciones, la ley 20.000 resulta costosa para el Estado.

“El Estado chileno (mal) gasta millonarios recursos en una política extremadamente inefectiva. Por ejemplo, se estima que sólo en 2010 se gastaron alrededor de 350 millones de dólares en la guerra contra las drogas en Chile, lo que corresponde al 0,16 por ciento del PIB”, describe.

El mismo documento analiza el frecuente uso de la legislación como una “herramienta de control social principalmente hacia jóvenes, mujeres y quienes menos tienen”. En este sentido, es importante recordar que fue el gobierno de Michelle Bachelet el responsable de ingresar a la marihuana dentro de la lista de drogas duras en las que se encuentra la cocaína, el LSD y la pasta base. Esto implicó un aumento considerable de las detenciones por consumo, porte y cultivo.

Para los especialistas, la situación es insostenible porque implica un alto gasto estatal, aumentar la demanda de un ya superado sistema judicial y obstaculiza la persecución efectiva del narcotráfico.

 

El rol del uso medicinal

marihuanaEl 2014 ha sido un año de muchas discusiones sobre la cannabis, especialmente desde la perspectiva medicinal. El caso de Cecilia Heyder, enferma de lupus y cáncer, significó la primera autorización en Chile para el uso de un medicamente hecho en base a marihuana, es decir, significó un reconocimiento desde la institucionalidad a su uso terapéutico.

Sin embargo, el problema no está solucionado para Heyder, quien recibirá el Sativex dentro de las próximas horas –ya se encuentra en Chile- y podrá utilizarlo durante los siguientes tres meses. En adelante, deberá pedir un nuevo permiso al IST y volver a reunir los 6 mil dólares necesarios para continuar con su tratamiento.

“Insistimos: si el Estado y el Gobierno de Chile no tiene resuelto este tema de aquí a tres meses, no sólo para Cecilia sino que para todos los pacientes que lo requieran, estará violando derechos constitucionales, convenciones y acuerdos internacionales en materia de DDHH y salud, entre otros”, declaró Movimental hoy, en una conferencia de prensa junto a Heyder.

Para los activistas, la despenalización del autocultivo es la forma más rápida y económica de obtener marihuana, sobre todo considerando que para su uso medicinal son necesarias grandes cantidades.

Por otro lado, quienes han comenzado a jugar un rol protagónico en la discusión medicinal son las madres y padres de niños con enfermedades como la epilepsia refractaria. En este sentido, Fundación Daya y la organización Mamá Cultiva, entre otras, han emprendido una amplia campaña para visibilizar los beneficios del tratamiento de los infantes y la necesidad de una legislación que considere a la cannabis como parte de sus respectivas terapias.

En el blog de Mamá Cultiva se reflejan algunos casos. Por ejemplo, el de Marcela y su hijo Camilo, quien sufrió un parálisis cerebral y padece de una compleja epilepsia llamada “Síndrome de West”.

“Hoy gracias a la compañía y asesoría de la Fundación Daya, estamos probando con el aceite de Cannabis. El estado general de Camilo es realmente mucho mejor, duerme mejor, esta muy risueño, conectado, se ve fuerte y con apetito”.

“Hace un par de meses, ya un poco desesperados, Camilo bajaba de peso, no quería comer y había perdido conexión. Ya no reaccionaba a nuestra voz y estaba muy débil. Comenzamos a darle aceite de cáñamo que compramos a través de internet a EEUU, alto en CBD, con este le volvió el apetito y se mostraba mucho más conectado. Hoy gracias a la compañía y asesoría de la Fundación Daya, estamos probando con el aceite de Cannabis. El estado general de Camilo es realmente mucho mejor, duerme mejor, esta muy risueño, conectado, se ve fuerte y con apetito. Aún no hemos logrado bajar las crisis, pero estamos recién comenzando y sabemos que debemos llegar a las dosis y la cepa correcta”, relató la madre.

Al finalizar su testimonio, Marcela señala que necesitan más libertad para poder acceder a la marihuana como un medicamento que ya ha mostrado numerosos beneficios en su hijo y en los casos de otros niños apoyados por Fundación Daya.

 

El poder de la movilización

presos autocultivoPara los activistas por la despenalización de la marihuana, el desarrollo de la discusión sostenida ayer en el Parlamento augura tiempos mejores. Por primera vez en muchos años, se da pie a un debate serio en Chile sobre el uso y cultivo de cannabis, reconociéndose sus beneficios medicinales y los obstáculos de una ley de drogas mal formulada.

Los avances, sin embargo, no serían posibles sin la movilización activa, especialmente registrada durante el último año, de organizaciones, colectivos y activistas, quienes incluso recibieron felicitaciones por parte de los parlamentarios por el rol jugado en la discusión.

Felicitaciones nos decían los diputados al finalizar la sesión de inicio de la discusión de los proyectos de ley que buscan modificar la Ley 20 mil. Sí, “felicitaciones”, pues reconocían que fue el poder ciudadano, nuestro empuje, nuestra determinación, nuestro coraje al ejercer nuestros derechos, lo que estaba a la base de este acontecimiento histórico, esta manifestación evolutiva del cambio de paradigma”, declararon en la cuenta de Facebook de Triagrama Instituto.

Para muchos, no obstante, sigue pareciendo importante defender el uso recreativo de la marihuana y a sus numerosos usuarios en Chile. Una realidad que no puede ser ocultada del debate, tal como lo expuso la diputada Karol Cariola.

“Tampoco podemos mirarnos la suerte entre gitanos y decir: bueno, vamos a discutir sólo el tema del uso medicinal, cuando en Chile el uso recreacional es una realidad que no tenemos por qué seguir criminalizando como lo hemos hecho hasta ahora”, declaró. La discusión, en tanto, continúa y Bachelet deberá pronunciarse próximamente sobre la solicitud explícita formulada por los parlamentarios.