Coñomil 1Dicen los kuifichefe (gente antigua) que en los campos del Lof Kollico el legendario cacique Kilapan se ocultaba de las ventolera huinca lideraba por el coronel Cornelio Saavedra, después de los combates celebrados entre 1860-70 cuando la fuerzas mapuches aún resistían la ofensiva del ejército chileno.

El hijo del lonko Mangin Huenu encabezó el último triunfo militar de los mapuche en la guerra disfrazada de “pacificación” por la incipiente república de Chile.  En Chamichaco, a un costado del Lof Kollico, Kilapan y sus konas derrotaron a las tropas lideradas por el coronel Pedro Lagos,  futuro “héroe” de la Guerra del Pacífico, en 1868.

Consolidado el triunfo militar chileno, las tierras del Lof Kollico corrieron la misma suerte que el 95 por cierto del territorio mapuche y sus prados pasaron a manos de colonos y terratenientes. Hoy, una pequeña parte de este espacio territorial pertenece a la familia Bayer y recibe el nombre de fundo La Hijuela, terreno reivindicado y ocupado desde inicios de septiembre por la comunidad Coñomil Epuleo, perteneciente al histórico Lof Kollico.

Consolidado el triunfo militar chileno, las tierras del Lof Kollico corrieron la misma suerte que el 95 por cierto del territorio mapuche y sus prados pasaron a manos de colonos y terratenientes. Hoy, una pequeña parte de este espacio territorial pertenece a la familia Bayer y recibe el nombre de fundo La Hijuela, terreno reivindicado y ocupado desde inicios de septiembre por la comunidad Coñomil Epuleo, perteneciente al histórico Lof Kollico.

“En este lugar el toqui Kilapán le hizo frente a Cornelio Saavedra, cosa que no es menor, ya que hoy su gente se levanta y vuelve a ocupar estas tierras que les fueron arrebatadas por colonos”, relata Jaime Huenchullán, werken del vecino Temucuicui, uno de los tantos Lof que se encuentra apoyando esta nueva recuperación de tierras emprendida por comunidades de la comuna de Ercilla.

Han sido dos semanas intensas en Kollico. El viernes cuatro de septiembre los comuneros hicieron el primer ingreso al predio, pero fueron repelidos a disparos por el propietario Hernán Bayer y su hijo, todo esto a vista y paciencia de funcionarios de Carabineros que resguardan el fundo. Dos mapuche recibieron impactos de perdigones.

“Estábamos sembrando avena cuando llegó el hijo de Hernán Bayer con su tractor a atacar el tractor de la comunidad. Por el otro lado, en el potrero, también apareció Hernán Bayer con su otro hijo disparando, hiriendo a nuestro tractorista y su acompañante”, cuenta Carmen Gloria Quiduleo, werken de la comunidad Coñomil Epuleo.

Coñomil 2Esta situación no amilanó la moral de la comunidad y sus aliados, ya que el domingo 14 de septiembre, nuevamente reingresaron a los campos en disputa realizando numerosos trabajos productivos como la siembra de avena, el pastoreo de animales y la construcción de algunas viviendas.

Los comuneros mantuvieron incesante la ocupación hasta el miércoles 24 de septiembre, cuando un fuerte contingente de Carabineros desalojó el predio. Al día siguiente volvieron a ingresar al terreno, reinstalaron el rehue destruido por Bayer, pero fueron nuevamente expulsados. Ambas acciones policiales arrojaron 19 comuneros detenidos, entre ellos los lonkos Víctor Queipul y Juan Catrillanca de Temucuicui.

Coñomil 3Quiduleo acusa al gobierno de no tener capacidad política para solucionar el conflicto. “La demanda histórica de nuestra comunidad es de 1500 hectáreas, terrenos que por años nos han pertenecido. Hemos tocado puertas en la Conadi y la intendencia porque sabemos que los colonos tienen a intención de vender, pero nada. Es por esta razón que hemos decidido hacer ocupación del predio, porque el gobierno no ha querido resolver el tema”.

Los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Collipulli, en donde se les formalizó por usurpación violenta. Todos quedaron en libertad, pero con las medidas cautelares de firma mensual y prohibición de acercarse al predio, cosa que a la luz de los hechos y las palabras de la werken se prevé difícil de cumplir.

“Nosotros vamos a seguir entrando al predio y trabajando. La gente está decidida”, remata Quiduleo, desde el Ercilla lluvioso y revoltoso, corazón del conflicto chileno-mapuche que se resiste a olvidar los pasos Kilapan.