ebola-teresa-romeroLa única enfermera contagiada de ébola en España, Teresa Romero, superó la infección luego de semanas de tratamiento y cuarentena en el hospital Carlos III. Romero se convirtió en la primera persona infectada fuera de África, después de ingresar el pasado 6 de octubre a un centro médico con los síntomas de la enfermedad.

La auxiliar de enfermería ha sido sometida a diversos análisis, que terminaron por dar negativo en dos ocasiones durante el fin de semana pasado, luego de más de 48 horas sin recibir los antivirales para su tratamiento.

En las próximas semanas, Teresa Romero podrá pasar a una habitación normal, donde continuarán tratando las infecciones en sus órganos, a la espera de la recuperación total del cuadro clínico provocado por el ébola.

Según el jefe de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Carlos III, Juan Ramón Arribas, “la recuperación completa de la salud puede demorarse unos días a pesar de que la infección ya esté curada”.

Desde su conocimiento, el médico aseguró que los pacientes con ébola se pueden curar completamente y llevar una vida normal. Para España, es la primera vez en la historia que se registra un tratamiento experimental y a la vez exitoso hacia la infección, por lo que dicha información será compartida con los otros países que se enfrentan a la enfermedad.

Sin embargo, Teresa Romero y su marido, Javier Limón, tuvieron que sufrir la pérdida de uno de los integrantes de su familia, el perro Excalibur, que fue sacrificado por las autoridades españolas ante la posibilidad de extender el contagio. La medida provocó una fuerte resistencia de los animalistas y del propio marido de la enfermera, quien pidió ayuda para evitar su muerte.

Hace unas horas, Javier Limón publicó una carta en homenaje a su mascota fallecida, declarándole sentidas palabras: “Has sido un ejemplo para el mundo entero. Te prometemos que se hará justicia por tu muerte. Acabaron contigo gente mala y sin sentimientos. Hicimos todo lo que pudimos para salvarte pero al final no pudo ser”.

En Dallas, en cambio, el perro de otra enfermera contagiada por ébola fue derivado a una perrera especial y será sometido a exámenes para analizar su contagio. Por su parte, Romero se prepara para denunciar a la justicia a las autoridades de Madrid, quienes la habrían acusado de “mentirosa”, y ya manifestó a su marido su disposición de continuar trabajando como voluntaria para tratar a los contagiados.