muñeca 2El juguete representa a una hada, tiene bajo su vestimenta órganos sexuales masculinos bien definidos.

Ante eso, Nancy Pazos puso una fotografía en su Facebook y preguntó: “Es demasiado o es la representación en el mundo infantil de nuestras nuevas leyes y de lo que en rigor ya muestra la televisión argentina?”.

En Argentina, las leyes reconocen las diferentes identidades de género y hace algunos meses un niño de 10 años logró cambiar su identidad en el registro civil sin necesidad de una orden judicial, cuestión que desató la polémica.

La muñeca es fabricada en China y comercializada en Argentina por una cadena mayorista llamada Once. La madre, planteó el tema en su programa radial “Ruleta rusa” y después, al postear el tema en Facebook pidió: “Escucho opiniones diversas por favor con altura y respeto”.

La polémica ha sido cubierta por distintos medios que recogen, de paso, opiniones de especialistas. Es el caso de la psicoanalista Lía Ricón, de la Asociación Psicoanalítica Argentina, quien señaló al diario El Clarín que no tiene sentido involucrar a los niños en el tema, ya que un juguete no influirá ni definirá su sexualidad. “La polémica es del mundo de los adultos”, dijo, algo en lo que concordó el psicólogo infantil Ricardo Rodulfo, en una radio local.

“Sí los papás lo toman como un escándalo, los va a afectar; si adoptan una postura natural y lo relativizan, no va a suceder mucho”, explicó Ricón y agregó que es preferible evitar ese tema en edades tempranas.

Sin embargo, el psicólogo Miguel Espeche calificó, en el Diario Popular, de “negativa” la oferta de muñecas trans para niñas. “Es negativo para su desarrollo psicológico, genera confusión, porque es muy importante que a temprana edad puedan discernir y diferenciar las cosas”, destacó.

Muchos padres pueden creer que una muñeca así podría influenciar en la sexualidad de sus hijos. Por su parte, el colectivo transgénero de Argentina asegura que si hubieran tenido muñecas transexuales, su infancia hubiera sido más sencilla.