penta-bravoHugo Bravo concurrió a declarar ante la Fiscalía Oriente a las 09:00 de hoy, en el marco de la querella que presentó contra sus ex empleadores en Penta por despido injustificado. En la ocasión, además de insistir en las acusaciones que había hecho en declaraciones previas ante el fiscal Carlos Gajardo, el ex gerente general del Grupo Penta sumó una nueva arista al Pentagate, vinculando al ministerio del Interior con supuestas tratativas de Délano y Lavín por darle, en sus palabras, “una salida a la situación”.

Cerca de las 17:30 de la tarde de este lunes, Gajardo insistió en que no ostentaba poder dentro de Penta y que era “un simple empleado”. “Nunca hice nada que no fuese solicitado por Carlos Alberto o Carlos Eugenio”, declaró ante el juez Daniel Gómez, añadiendo incluso que “me pidieron que no hablara con la Fiscalía porque tenían una ‘movida’ con el ministerio del Interior” para “solucionar la situación”.

“Queremos pedirte un favor: no vayas mañana a la citación del fiscal Gajardo. Necesitamos que no vayas porque tenemos una movida para llegar al ministerio del Interior y tratar de arreglar esto”, relató Bravo durante su reconstrucción de las conversaciones sostenidas con los controladores de Penta.

A continuación, Bravo aseguró no haber aceptado la propuesta por recomendación de sus abogados. De acuerdo al ex ejecutivo de Penta, fue entonces que comenzaron los “hostigamientos”. “Ahí empezó el ataque frontal, con demandas, con amenazas. Si la había pasado mal en agosto, en septiembre fue atroz. El daño no era para mí, era para mis hijos. Fue atroz”.

Finalmente, Bravo reconoció haber sostenido nuevos encuentros con Délano y Lavín, en tres reuniones y una conversación telefónica. “Lo recuerdo con precisión porque me mandaron a la punta del cerro, porque no quise dejar de ir donde el fiscal Gajardo y contesté todas sus preguntas”, relató.

Bravo ya había comentado a la prensa algunos detalles de lo que sería su declaración a la Fiscalía, señalando, entre otras cosas, que los dichos de políticos que negaban conocerlo y sus intentos por desligarse del Caso Penta “son para la risa”.