"Francisco" AleuyEl subsecretario del Interior Mahmud Aleuy analizó las consecuencias para el escenario político tras los caso Caval y defendió la reacción del Gobierno. Aseguró que el problema de desconfianza en la clase política por el “problema ético” entre lo privado y lo público, es algo que tienen que resolver todas las instituciones.

“Hay un problema objetivo de la relación entre la política y los negocios y además de eso hay una desconfianza instalada en el país de todos contra todos. Hay un problema ético en Chile y eso se enfrenta con todas las instituciones. Ese problema no lo arregla una institución, lo arreglan todas las instituciones. Lo arregla el Gobierno de turno, los partidos políticos, los empresarios, la iglesia, las entidades académicas”, sostuvo el secretario de Estado.

En entrevista con El Mercurio, Aleuy se mostró irritado por las comparaciones que se hace entre los casos Caval y Penta con el caso MOP-Gate, de 2003, y aseguró que las reuniones que ha sostenido con distintos actores políticos no puede ser visto como “un arreglín”.

“Que a partir de las reuniones políticas que el Ministerio del Interior tiene con actores institucionales del país, partidos, parlamentarios, alguien concluya que se está tratando de un arreglín, significa que ellos no entienden lo que pasa en Chile. Lo vimos este año, hay una severa crítica a la relación de la política con los negocios, y esa severa crítica le corresponde al Gobierno enfrentar”, aseguró.

“Creo que la gente que tiene responsabilidades institucionales, en particular aquellos que son dirigentes políticos, frente a los problemas del país no se puede dar el gustito. Eso es irresponsable. Nadie puede intentar sacar ventajas pequeñas de situaciones que afectan a Chile”,indicó el subsecretario sobre el posible daño de imagen a Bachelet en el extranjero tras el caso que protagonizó su hijo.

Además, el subsecretario salió a defender lo expresado por la presidenta el pasado lunes, tras retornar de sus vacaciones.

“Cuando dice ‘llevar adelante esta tarea implica muchas veces tomar decisiones que pueden ser dolorosas, y para lograr que nuestro país sea ese mejor país para todos, es mi deber enfrentar cualquier hecho que pudiera obstaculizar o comprometer esos objetivos de igualdad y de justicia que nos hemos planteado’. Ese párrafo, puedo citar otros, tiene un contenido ético sobre lo que hay que hacer, que tiene el coraje y la responsabilidad suficientes para un problema en el país. Lo que no puede pasar es que cuando uno dice con responsabilidad y con sentido ético, ‘esto es lo que el Gobierno le va a proponer al país’, alguien reinterprete, eso no es aceptable. Porque si hay una opinión distinta, lo que tiene que hacer esa persona, desde el pedestal que quiera, es hacer una contrapropuesta. A mi juicio, basta de hacer interpretaciones antojadizas sobre lo que dijo la Presidenta el lunes y de lo que propuso el Gobierno el miércoles”, indicó.