maria franciscaDurante el pasado martes, fue ingresado al Parlamento el proyecto de ley “Respeto callejero“, que tipifica faltas y castiga delitos de agresión sexual en el espacio público. La iniciativa tiene su origen en las discusiones y denuncias vinculadas al acoso sexual callejero y acaparó apoyo transversal entre los diputados.

En entrevista con ElDesconcierto.cl, la presidenta del Observatorio Contra el Acoso Callejero, María Francisca Valenzuela, comentó algunos aspectos del proyecto y del avance en la discusión que hoy ya está instalada en el Congreso Nacional.

Hace un poco más de un año partieron con la instalación y denuncia de este tema y hoy ya están ingresando el proyecto de ley de respeto callejero al Parlamento. ¿Cómo evalúan este camino recorrido?

Estamos muy contentas porque hoy ingresó el proyecto de ley con apoyo transversal, con diez diputados y diputadas que participaron de esta iniciativa. Es un tremendo avance el que ya se reconozca que hay tipos de violencia que son invisibilizadas y aumentar el compromiso de la seguridad ciudadana… Se dio todo súper rápido, pero era un problema que estaba ahí, muy pujante, era evidente.

El proyecto que hoy presentaron tipifica algunas faltas y sanciona algunos delitos que no se contemplaban, como agresiones sexuales. Sin embargo, no sanciona el piropo como tal, como hoy argumentan algunos.

Lo que pasa es que nuestra legislación, a nivel sancionatorio, se enfoca en temas de más gravedad, por decirlo de alguna manera, que tienen que ver con comportamientos de índole sexual explícita en adelante, considerando otras actitudes más graves. Ahora, sobre el tema puntual del piropo, es algo que nosotras queremos trabajar desde una arista más preventiva, más educativa, porque consideramos que ese es el mejor camino para hacerlo, y no el sancionatorio, que se va a prestar para controversias, para que digan que es una ley antipiropo, entonces mejor posicionarse en ese nivel respecto a algo donde hay acuerdo general que debería sancionarse sí o sí, que es en caso de agresiones sexuales. Ahora, nosotros lo consideramos un tipo de violencia de todas formas.

acoso callejeroEsta ley va a beneficiar a hombres y mujeres por igual, aunque hay cierto tipo de resistencia de parte de algunos hombres o caricaturización de este tema. ¿Cómo ven este tema desde el Observatorio?

Bueno, a pesar de que nuestra encuesta reveló que el 50% de los hombres afirmó vivir acoso sexual callejero en los últimos meses, aunque sea un episodio, la verdad es que la vulnerabilidad de los espacios públicos no se vive de igual forma. Entonces, si bien un hombre puede vivirlo, no se sufre con la misma vulnerabilidad, por eso, desde esa perspectiva, pareciera que le bajan el perfil a lo que viven las mujeres, que es mucho más intenso y en otras dimensiones que no consideran. Yo creo que, por eso al final, tiende a pasar que muchos se refieren así al tema.

Cuesta entender que la vulnerabilidad en los espacios públicos se vive de forma diferente, por eso el acoso sexual callejero también. Hay muchas víctimas, especialmente mujeres, lidiando con sensaciones de inseguridad, vergüenza y miedo asociado a violación, incluso, cosa que en el caso de los varones es mucho menor o distinto. A nivel de frecuencia, en todo caso, cualquier persona podría denunciar acoso sexual callejero en base a esta ley.

Ustedes consiguieron el apoyo de distintas bancadas. Consiguieron trabajar con parlamentarias como Sabat, por ejemplo, Vallejo, Rubilar… ¿cómo se fraguó ese apoyo y cuáles son los pasos que siguen para el proyecto en el Parlamento?

Los pasos a seguir serían: consolidar el apoyo del Ejecutivo, para poder darle urgencia y ver cómo lo podemos trabajar con el Ministerio de la Mujer. La ministra Claudia Pascual siempre nos ha apoyado, así que todo bien por ese lado, pero los pasos que vienen son analizar cómo trabajar las medidas preventivas, que son necesarias y cómo podemos darle urgencia a este proyecto, que es fundamental. Estamos satisfechas porque ha logrado apoyo transversal, porque requiere urgencia y se trata de un tipo de violencia que afecta a cualquier persona y donde hay varios grupos de vulnerabilidad que son, principalmente, mujeres jóvenes. Entonces, contra la violencia, estamos todos y todas.

Cuando se habla de esta temática siempre se apunta a la necesidad de generar un cambio cultural. De alguna u otra forma, esta ley y su propuesta de prevención y educación sobre el tema, pretende generar eso, ¿no?

“Eso se espera a largo plazo, que este tema esté bien instalado y comencemos a cuestionar nuestras bases culturales machistas que permiten que este tipo de violencias se vivan como se vive hoy. Queremos aspirar a una sociedad mejor, porque pensar que no se puede cambiar es un mito”.

Sí, por supuesto, eso se espera a largo plazo, que este tema esté bien instalado y comencemos a cuestionar nuestras bases culturales machistas que permiten que este tipo de violencias se vivan como se vive hoy. Queremos aspirar a una sociedad mejor, porque pensar que no se puede cambiar es un mito. Otras realidades lo han demostrado, como el caso de la diversidad sexual, por ejemplo, antes era un delito ser homosexual en Chile y hoy es muy distinto el escenario.

Hay varios países de la región que están dando un paso hacia allá. En Perú también se legisló al respecto y ahora se suma Chile, ¿es un avance regional, no?

Hay muchos avances, hay nuevos observatorios contra el acoso callejero, como el de nosotros, en otros países como Colombia, Nicaragua y Uruguay. Además de eso, la legislación en Perú, que fue aprobada con cero votos en contra y ahora ingresó el proyecto sobre acoso sexual callejero en Chile y pidieron nuestro proyecto de ley para ser aplicado en Argentina. Nos enteramos de eso y estamos muy contentas.