arcisEl Sindicato Histórico de trabajadores de la Universidad Arcis acusó la existencia de un “silencio cómplice”  en la Nueva Mayoría en medio de la severa crisis que afecta a la casa de estudios, y aseguró que el proyecto educativo de la universidad atraviesa por una “destrucción irremediable”.

En el escrito, los trabajadores, que llevan 6 meses sin recibir su sueldo, aseguran que la complicidad tras la crisis de la universidad apunta a “las más altas autoridades del gobierno de Michelle Bachelet”, y reclamaron por la “responsabilidad política, moral, ética e histórica del Partido Comunista de Chile”, que según indicaron, dicho partido ha negado.

Los miembros del sindicato acusaron además “excesiva tramitación” en la demanda laboral que presentaron contra la casa de estudios. Dicha acción judicial, que debía ver su fallo este martes, también incluye una solicitud de declaración de unidad económica, figura que pretender que las distintas entidades históricamente relacionadas a la universidad, como el Partido Comunista, la Inmobiliaria Libertad, el Partido Comunista y el ICAL sean reconocidas como parte del patrimonio de Arcis.

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A continuación, el comunicado del Sindicato Histórico de Arcis.

 

A LA COMUNIDAD

El Sindicato Histórico de Trabajadores y Trabajadoras de Universidad ARCIS, enfrentado a la más aguda crisis política, académica, económica e institucional que vive Universidad de Arte y Ciencias Sociales, denuncia:

1.- La destrucción irremediable de nuestro espacio de trabajo desarrollado en medio de un desaparecido proyecto crítico, alternativo e independiente. Una estudiaba destrucción política e ideológica que se grafíca en el desmantelamiento de unidades académicas, despido injustificado de prestigiosos/as profesores/as y la persecución pública a los más importantes intelectuales que construyeron el pensamiento libertario de Universidad de Arte y Ciencias Sociales ARCIS.

2.- La violación sistemática a los derechos fundamentales de los trabajadores y trabajadoras de Universidad ARCIS representado en el no pago de sus sueldos durante los últimos seis meses, sumado a una millonaria e involuntaria deuda previsional. Hemos sido víctimas de largos meses de dolor, humillaciones e incertidumbre psicológica – social donde la desidia, desinformación e indolencia han sido las malas prácticas permanentes de las autodenominadas “autoridades universitarias”.

3.- La persecución política, sexual e ideológica a nuestros legítimos dirigentes sindicales, junto al despedido injustificado de valiosos socios e importantes estudiantes solidarios con nuestra causa sindical que lideraron –junto a nosotros- las movilizaciones por la democratización de la Universidad durante 2014. Estas prácticas político – policiales representan lo más detestable de tiempos pasados.

4.- La complicidad en la destrucción institucional de Universidad ARCIS de las más altas autoridades del gobierno de Michelle Bachelet representada por el Ministerio de Educación, Nicolás Eyzaguirre. Una lejana autoridad que jamás nunca se reunió con la comunidad universitaria, actuando siempre con evidente cuidado de los mezquinos intereses de los partidos políticos que integran su numeroso Gabinete Ministerial.

5.- La responsabilidad política, moral, ética e histórica del Partido Comunista de Chile que –a través de ICAL- dirigió los destinos de nuestra Universidad durante los últimos años. Un vínculo político, laboral e ideológico que ha sido negado frente a la Opinión Pública y los Tribunales de Justicia.

6.- La excesiva tramitación de nuestra demanda por Derechos Fundamentales y Unidad Económica interpuesta por nuestro Sindicato en los Tribunales Laborales en contra de la Corporación ARCIS, Inmobiliaria Libertad, Partido Comunista de Chile e ICAL. La demora en su importante fallo pone en tela de juicio la prontitud e independencia de los Tribunales de Justicia en Chile.

7.- El silencio cómplice de la élite política de la Nueva Mayoría gobernante que apuesta a la destrucción de este proyecto académico alternativo, así como el oportunismo político – mediático de la derecha empresarial que utiliza nuestra crisis política e institucional para atacar las bienvenidas agendas transformadores de la educación en Chile.

8.- Finalmente, siguiendo la senda de Luis Emilio Recabarren, reafirmamos nuestro compromiso con la clase obrera en la defensa irrestricta de los derechos laborales de los trabajadores/as de Chile, llamando a seguir movilizados para no olvidar nuestro fundamental aporte a la construcción de una comunidad crítica y libertaria.