aborto3Molestia causó en parte de los estudiantes de la Facultad de Medicina la noticia de que la ONG Comunidad y Justicia decidiera denunciar a su unidad académica ante el Instituto de Salud Pública tras la realización de un taller dedicado al debate sobre el uso del misoprostol como medicamento abortivo.

El taller se realizó la tarde de este lunes en el Aula Magna de la facultad y contó con la exposición de Línea Aborto Libre, organización que enseña a las mujeres que busquen un método seguro para realizarse un aborto cómo usar el medicamento anteriormente mencionado.

La polémica no se quedó ahí, ya que este miércoles el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Manuel Kukuljan anunció la realización de un sumario interno para establecer las responsabilidades del caso.

Según declaró Kukuljan a La Segunda, la realización del taller “no fue una actividad institucional de la facultad, porque no participaron académicos ni funcionarios y quien la organizó fue un colectivo donde participan sólo algunos estudiantes de Medicina” y criticó el tono en el que se hizo. “Una cosa es dar información y otra es promocionar algo que no está permitido (…) Instruiremos un sumario interno para establecer las responsabilidades individuales de quienes asumieron la organización y solicitud de este espacio universitario”, indico.

En la tarde de ayer, la Facultad ya se había dirigido a sus estudiantes afirmando que la actividad tenía carácter de “informativa” y giraba en torno al proyecto de ley de despenalización del aborto por tres causales, y “específicamente respecto del medicamento Misoprostol”.

En dicha declaración, la facultad afirma que autorizó la actividad haciendo hincapié en que los organizadores debían “atenerse en general al marco de la ley y en particular a la Resolución N° 2.016 del Instituto de Salud Pública”, y agrega que “la responsabilidad de los contenidos de un acto, reunión o foro realizado en un espacio autorizado corresponde a los organizadores”.

El Desconcierto se contactó con el Instituto de Salud Pública para corroborar la existencia de la denuncia en contra de la Facultad y pidió una entrevista con el director de la institución, dr. Roberto Bravo para hablar de este tema. Sin embargo, desde el ISP aseguraron que recién están investigando el tema.

 

Estudiantes preocupados

La realización del taller estuvo a cargo del Colectivo Genero y Salud, conformado por estudiantes de Medicina. El Desconcierto se comunicó con representantes de la colectividad, quienes explicaron que por el momento no entregarán declaraciones sobre lo ocurrido.

melissaMientras, una de las estudiantes más conocidas de Medicina en la Universidad de Chile, la ex presidenta de la FECH, Melissa Sepúlveda, comentó sobre el episodio que “no tiene mucho sentido una denuncia contra la facultad” y aseguró que las organizadoras del taller “son mis compañeras de carrera y que tenían el objetivo bastante claro, no sólo para ellas sino también para la facultad”.

Sepúlveda aseguró que el tenor de la actividad fue “informativo” y descartó que se haya realizado “una promoción a realizarse aborto con pastillas”, indicó.

La ex presidenta de la Fech aseguró que el evento dio cuenta del debate médico en torno al método de aborto con pastillas, en el que expuso además una egresada de Medicina de la U. de Chile que forma parte de Línea Aborto Libre.

“Lo que buscaba el taller era generar debate dentro de la universidad, y ese objetivo se ha cumplido, y también poder entregar conocimientos que en las mallas curriculares de las profesiones médicas no existe, y que finalmente en la práctica médica sí nos encontramos muchísimas veces con abortos realizados con pastillas, y el conocimiento no está disponible para los profesionales. Eso es algo grave que ocurre hoy día y el taller buscaba entregar herramientas en ese sentido”, explicó.

Sepúlveda defendió la confiabilidad de la información entregada y afirmó que está “basado en estudios internacionales realizados en países donde existe la legislación que permite la práctica del aborto con pastillas”, y agregó que existen “pruebas médicas y científicas que se han realizado durante muchos años”, indicó.

“Si bien para cualquier persona de matriz científica es un deber poner en cuestionamiento la validez de los conocimientos que se entregan, y eso pasa también dentro de la Universidad, finalmente lo que se hace (con el taller) es entregar herramientas e información que está disponible en todos lados”, indicó Sepúlveda.

Finalmente, la dirigente criticó la denuncia de la ONG Comunidad y Justicia y aseguró que en caso de haber sido alertados del taller por alguno de sus propios compañeros “eso resulta lamentable porque el debate se debía dar dentro del taller, y ahí no hubo ningún comentario o manifestación en contra, lo que hubiese sido legítimo” y agregó que este tipo de actividades busca “motivar que los futuros profesionales tomen posturas sobre temas que se están debatiendo actualmente”.

 

Colegio de Matronas respalda debate

Anita RománAnita Román, presidenta del Colegio de Matronas, se refirió también a la polémica tras la denuncia en contra de la Facultad de Medicina y afirmó que “siento que el que una organización haga una denuncia sobre algo que se imparte dentro del claustro universitario, es una intromisión”, indicó.

La representante del gremio de matronas y matronas de Chile recordó de todos modos que el ISP no ha autorizado el misoprostol para uso obstétrico “ya que provoca daño en el feto que está por nacer, y efectivamente provoca contracciones”.

Sin embargo, Román defendió la realización del taller al alero de la discusión por el proyecto de ley que se discute en el congreso para despenalizar el aborto sólo en tres causales.

“Ese escenario crea, afortunadamente para el país, la oportunidad de debatir sobre algo que está prohibido, y aunque el debate sea por las tres causales, hoy día la OMS propicia el uso del misoprostol. El uso de este medicamento (para fines abortivos) está prohibido sólo en Chile, pero nuestra ciudadanía tiene derecho a saber lo que es, por qué se prohíbe y que se usa en el resto del mundo. Eso es parte de un proceso en que la universidad está mandatada a hacer con sus propios alumnos y la comunidad. Yo no veo mayor daño en eso”, afirmó.

Román recordó que el uso del misoprostol como medida sanitaria “fue muy aplaudida en su minuto por la OMS para evitar que muchas más mujeres siguieran muriendo por condiciones inseguras de abortos en Uruguay”, y agregó que el trabajo de Línea Aborto Libre “está tratando de guiar a la mujeres en el uso correcto del Misoprostol”, indicó.

“Mientras lo vendan en el mercado negro, la gente que la vende nunca vamos a saber si tiene idea o no de lo que es el Misoprostol”, aseguró, y agregó que dicho medicamento “por ser abortivo, tiene efectos colaterales que debieran ser indicados por un profesional responsable, pero hoy día cualquiera lo ve en internet y con eso se arriesga a la población”, afirmó.

Por ello, Román destacó iniciativas como el taller realizado en la Facultad de Medicina. “Me parece súper correcto. No podemos seguir viviendo en un oscurantismo. Que esté prohibido no quiere decir que la universidad no pueda hablarlo”.

La presidenta del Colegio de Matronas reafirmó su postura de no realizar denuncias en caso de pacientes que lleguen a los centros de salud con complicaciones por un aborto clandestino. “Como profesionales de la Salud no vamos a hacer la denuncia; tenemos que respetar el secreto profesional y el rol nuestro, y de los trabajadores de la salud en general, es salvar la vida de las personas y no meterlas a la cárcel”, concluyó Román.