camilo_escalonaEl vicepresidente del Partido Socialista, Camilo Escalona, apuntó al denominado G90, liderado por el ex ministro de Interior, Rodrigo Peñailillo como una “asociación secreta” que intentó “dirigir el sistema político” y calificó al grupo como “una deformación inaceptable”.

En una extensa entrevista concedida a El MercurioEscalona criticó en duros términos al denominado “G90” por encarnar “la principal debilidad que ha tenido la transición chilena”.

Para el ex senador “el grupo de la G-90 llevó esto a grado extremo al pretender construir una cápsula hermética dentro de un partido que capturara y reemplazara a las fuerzas políticas legítimas y existentes por una asociación anónima y secreta. Subterránea. Esa es la peor manera de hacer política, porque uno debe hacerse cargo de lo que hace”.

Escalona apuntó al grupo como “una logia, secreta. A mí eso me parece una deformación, para mí, inaceptable. Los partidos son, tienen dirigentes, son elegidos, conocidos, tienen virtudes y defectos, pero son. No se puede intentar reemplazar a las fuerzas políticas por asociaciones secretas”, indicó.

Escalona no se detuvo ahí y calificó como “inaceptable” la existencia de “una asociación secreta que se hubiese tomado atribuciones como la de montar una estructura de financiamiento irregular con la excusa de una precampaña”.

A su vez, fue categórico en su juicio: “yo creo que el antipartidismo anarquiza el sistema político. Yo no comparto esa manera de hacer política, no es propio de la democracia, el intentar dirigir el sistema político desde una asociación secreta. Yo tengo un reparo de fondo, de la manera en que yo pienso en la política”.

En sus declaraciones, Escalona respaldó además el proceso de redefinición de la agenda de reformas, recordando que él mismo advirtió la complejidad de realizar el conjunto de transformaciones de manera simultánea, apuntando directamente a dos de los integrantes del G90: Rodrigo Peñailillo y Alberto Arenas.

“Había un núcleo que tomaba las decisiones cuyos principales responsables eran los ex ministros Rodrigo Peñailillo y Alberto Arenas que, evaluaron mal la situación. Y creo que el gran error que cometió el núcleo Peñailillo-Arenas fue creer que se podía resolver el problema de la desigualdad en un solo período presidencial”, fustigó Escalona.