rdHace unos días, los militantes de Revolución Democrática decidieron constituirse como un partido político. La moción fue aprobada por un 77,2% versus el 19,9% en contra y un 3% de abstención, tal como informó el Tribunal Supremo de RD, agregando que durante esta semana se acordarán los pasos a seguir para iniciar los trámites ante el Servel y la recolección de firmas en todo Chile.

“Para nosotros la Revolución Democrática ya empezó”, afirmó el coordinador nacional de RD, cuyo movimiento fue fundado en 2011, al calor de las movilizaciones estudiantiles vividas en el país. Sin embargo, sus militantes no viven semanas fáciles en medio de la coyuntura política, especialmente después de que la presidenta Bachelet anunció su nueva consigna de “realismo sin renuncia” y las reformas prometidas comenzaran a correr peligro.

Es precisamente en ese escenario, reconocen sus adherentes, que la idea de constituirse como un partido se volvió protagonista. “Es un momento importante para ser partido. Vemos mucha incertidumbre sobre el rumbo que tomará la Nueva Mayoría y nos parece importante señalar que hay un camino para seguir con la senda de transformaciones”, señaló Noam Titelman, ex presidente de la FEUC y coordinador de contenidos de Revolución Democrática.

RDAunque la idea estuvo en mente del colectivo desde el comienzo, luego de varios meses de debate interno, los militantes de RD concluyeron que, pese al crecimiento que han tenido en algunos espacios, es necesario expandirse hacia otros rincones del ejercicio político y, para lograrlo, la herramienta y fuerza de un partido resultó ser fundamental. Sobre todo, de cara al presente de la política chilena.

“Hay un contexto externo que tiene que ver con una sensación de vacío en la oferta política, con un abismo entre la ciudadanía y el Estado, que es justamente el rol que deben cumplir los partidos”, sostiene.

EX DIRIGENTE SECUNDARIO RD: “HEMOS SIDO ENFÁTICOS EN LA CRÍTICA AL GOBIERNO”

tomásAl interior de Revolución Democrática también se han vivido intensos debates sobre la relación con la Nueva Mayoría y su agenda política. En la previa de las elecciones parlamentarias, el oficialismo decidió despejar el camino al entonces aspirante a diputado Giorgio Jackson y cederle, posteriormente, un cupo en la comisión de Educación de la Cámara. En paralelo, algunos militantes de Revolución Democrática arribaron en el Mineduc tras el nombramiento de Nicolás Eyzaguirre, lo que fue leído como el acercamiento más evidente con el Ejecutivo.

Sin embargo, sus militantes y el propio Jackson han insistido en defender su independencia política, pese a las críticas de parte de sus propios adherentes al respecto. En diciembre del año pasado, de hecho, un grupo de militantes de Revolución Democrática del territorio de La Reina renunció e hizo públicas algunas de las diferencias que el colectivo ha enfrentado.

Leighton: “Convertirnos en partido no cambia nuestra posición frente al gobierno, que ha sido de crítica, de no estar nunca en la Nueva Mayoría, pero sí de colaborar en aquellas agendas que nos parecen relevantes”.

“Lo revolucionario ha sido sobrepasado al priorizar el poder de la institucionalidad dominante por sobre el poder de la ciudadanía”, fue una de las críticas esbozadas por el grupo en una declaración pública. Los militantes renunciados enfatizaron, además, que el colectivo había perdido su identidad vinculada a los movimientos sociales por culpa de “la atracción de pertenecer al gobierno de la Nueva Mayoría” y que estarían reproduciendo las formas “tradicionales y tecnocráticas de hacer política”.

En opinión de Tomás Leighton, ex vocero de la CONES y militante de RD, “hemos sido enfáticos en la crítica, y convertirnos en partido no cambia nuestra posición frente al gobierno, que ha sido de crítica, de no estar nunca en la Nueva Mayoría, pero sí de colaborar en aquellas agendas que nos parecen relevantes”.

NOAM TITELMAN: “QUEREMOS SER PARTIDO DE UNA MANERA DISTINTA”

FEUC-TitelmanDesde que Bachelet marcó el segundo tiempo del gobierno con la idea del “realismo sin renuncia”, los temores se instalaron en diversos colectivos políticos, especialmente en aquellos que abogan por la defensa de las reformas comprometidas. Hoy, el cumplimiento de las promesas del programa es incierto y, con ello, se ha reactivado al debate al interior de Revolución Democrática sobre las relaciones e interacciones con el Ejecutivo.

“Respecto a las coyunturas con la Nueva Mayoría y la consigna de realismo sin renuncia, nuestro diputado (Jackson) ha estado bien claro: nos parece muy negativo que el Gobierno retroceda en sus promesas, porque cuando hay compromisos políticos por los que la gente vota, se rompe un contrato que es muy importante para los pueblos”, enfatizó el ex dirigente secundario.

En opinión de Leighton, RD ha manifestado claramente su rechazo a la “vuelta de chaqueta respecto a las promesas por las cuales fueron elegidos”. Por lo mismo, ven en la constitución de un nuevo partido político un gesto hacia la ciudadanía. Así lo expresa Titelman: “Queremos ser partido de una manera distinta a cómo se ha visto antes. En este sentido, tenemos que resguardar la democracia interna, la importancia de no terminar siendo una máquina electoral solamente, por lo tanto necesitamos una conexión real en todos los espacios donde podamos estar, y por último, la importancia del fundamento ideológico”, señala.

La primera prueba de fuego del eventual partido y de otros colectivos se vivirá de cara al desarrollo de las reformas, en medio de un complejo escenario para el oficialismo y los sectores políticos que le brindaron su apoyo.