daniel_gueddaEl 2016 se avecina con una reforma que pretende cambiar las reglas del juego en la educación superior. Al interior de la Universidad Católica, una organización de izquierda en la que confluyen corrientes que van del anarquismo al marxismo, encabezará su federación. Durante la discusión de la reforma, los estudiantes jugarán un rol clave en impulsar transformaciones efectivas a un sistema educativo implantado en dictadura y que ha permanecido intacto por décadas al amparo del sistema neoliberal y sus representantes.

A una semana de ser electo presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, FEUC, Daniel Gedda es consciente del desafío que como federación tendrán de cara a la reforma. El estudiante de derecho es insistente en la necesidad de democratizar la discusión al interior de las casas de estudios y recuperar las demandas históricas del movimiento estudiantil.

Con respecto a las federaciones conducidas por la Nueva Acción Universitaria (NAU) y el Movimiento Gremial en la Universidad Católica ¿Cuál es tu balance?
Las federaciones del NAU en un momento intentaron llevar adelante ciertos cambios, ciertas aperturas, pero no lograron concretar los procesos. Fueron federaciones que al comienzo partieron con un intención muy positiva y se fueron desgastando en ejercicio al momento llevar procesos que no surgieron realmente desde inquietudes sociales. Hubo procesos que no eran sentidos por los estudiantes, porque no se levantaron de abajo sino que desde la federación misma.

La conducción del Movimiento Gremial tiene una evaluación negativa porque no supieron ni a la interna, ni a la externa cumplir las funciones que deberían haber cumplido. No supieron defender a la comunidad frente a las autoridades y cuando se dieron situaciones donde la comunidad era pasada a llevar o se sentía molesta, esta federación gremialista no supo hacerse cargo de esas inquietudes tomando un rol pasivo.

Esa federación perdió nuestra voz en el debate público. Fue una federación que hizo que los estudiantes de la Universidad Católica dejarán de discutir los temas relevantes. Le quitaron la importancia necesaria, sin abrir espacios de discusión, una federación que en el debate público, independiente de la divergencias de opiniones que yo tengo con Ricardo (Sande), perdió la voz de los estudiantes de la UC. Eso fue lo más grave. Dejamos de influir sobre todo en materia educacional en un años claves para el devenir del movimiento estudiantil por la educación.

¿Cuál será el sello que le dará Crecer a la FEUC?
Abogar primero que todo por avanzar hacía una universidad más democrática, donde se respete la participación y dignidad de cada uno de sus miembros. Desde allí a nosotros nos gustaría iniciar procesos, en conjunto con la comunidad.

La nuestra no ha sido una victoria de Crecer, sino de la comunidad, del estudiantado, de aquel sector de la universidad que tiene una perspectiva crítica de cómo hemos estado construyendo universidad y su aporte al país. En ese sentido, la idea es levantar procesos en conjunto y ser una federación muy democrática, participativa, para que sea de todos los estudiantes y no sólo de un movimiento.

Queremos avanzar hacia ciertas transformaciones al interior de nuestra universidad, pero desde el trabajo en conjunto con los estudiantes. Transformaciones que sean un aporte real a las necesidades de hoy, a las necesidades que surgen desde las grandes problemáticas sociales. Queremos una federación profundamente participativa.

¿Cuál es tu evaluación de las elecciones en la federación de la Universidad de Chile?
Las elecciones en cada universidad tienen sus propios mecanismos internos para validar sus procesos. Si esos mecanismos validaron la elección, no hay que tener una opinión muy relevante respecto a eso. Hasta ahora pareciera que el Tricel ha resuelto los problemas de la manera correcta, con una elección totalmente válida.

Nosotros saludamos a cualquier federación electa en la Universidad de Chile y nos parece positivo que esta no sea ni de la Centro Derecha Universitaria, ni de algún movimiento que tenga algún tipo de relación con el gobierno, lo que sería muy complejo para el debate que se dará el próximo año.

Como miembro de Crecer y la vez de la Unión Nacional Estudiantil (UNE) ¿Cómo crees que se ha estado configurando el Confech para el próximo año?
Hay un muy buen escenario, no por las dirigencias, sino porque en todas las universidades y en el estudiantado ha ido primando una visión profundamente crítica del Chile que hemos estado construyendo y de la educación que tenemos. Ese estudiantado crítico hoy se está demostrando a través de estas elecciones federativas que se están dando a lo largo de nuestro país. Tenemos la confianza de que se trabajará fuertemente el próximo año por levantar de nuevo demandas y propuestas que permitan solucionar nuestros problemas educativos.

El panorama es positivo, el estudiantado tiene ganas de discutir, tiene ganas de lograr una reforma que transforme nuestro modelo educativo.

¿Cuáles son tus proyecciones sobre el rol que deberá jugar el movimiento estudiantil de cara  a a la reforma de la educación superior?
Lo fundamental es que el movimiento estudiantil deje la discusión dirigencial y se aboque a la construcción con los estudiantes de base en sus distintas casas de estudio, con los estudiantes de a pie en nuestro país y que de ahí, en conjunto con ellos, surjan las propuestas y demandas que nos permitan posicionar nuevamente al movimiento estudiantil. Desde allí los estudiantes deben hacer sus demandas propias y que éstas confluyan en un único relato nacional, el cual nosotros vamos a ser capaces de impulsar, para volver a poner los puntos sobre la agenda y avanzar hacia una educación como derecho social, con una gratuidad realmente transformadora, no como la de este gobierno. Levantar nuevamente las demandas históricas del movimiento estudiantil a las que este gobierno no les ha sabido dar respuestas.

¿Cómo calificas el desempeño del Ejecutivo y las mesas de prelegislativas entre la Confech y el Mineduc?
El desempeño del gobierno ha sido el mismo con todas las reformas, no sólo con esta. Ha sido un gobierno que levantó su programa desde las consignas del movimiento social y las vació de contenido para hacer reformas que no transforman estructuralmente nuestro modelo país. El gobierno tiene un mal desempeño, porque se aprovechó de estas demandas, pero al momento de trabajarlas, no las trabaja con el movimiento social por la educación. Esto se demuestra en instancias como las mesas prelegislativas donde el movimiento estudiantil tenía un lugar para trabajar en conjunto hacia una reforma distinta, pero el gobierno una vez más no quiso dialogar de una manera vinculante y sólo tuvo este tipo de instancias para validar su reforma.

¿Cómo ves encaminada la gratuidad a través de Ley de Presupuesto, los sistemas de financiamiento, los requisitos a las universidades y los detalles en general de la propuesta de reforma del gobierno?
Esta gratuidad es compleja, es una gratuidad que demuestra de nuevo la falta de responsabilidad del gobierno. Una gratuidad que no viene a transformar nuestro modelo educativo. Primero que todo es una gratuidad que genera un desfinanciamiento grave en las distintas instituciones de educación superior, se asemeja más a una beca que a una gratuidad real que garantice la educación como derecho social.

Tenemos que hablar de avanzar hacia una gratuidad que sea a través de aportes basales de libre disposición para la instituciones, una gratuidad que contemple tanto investigación, extensión y docencia, que son aspectos fundamentales para que Chile avance hacia universidades complejas. La gratuidad debe estar regulada ante un marco único a nivel nacional que cumpla el rol de garantizar la educación como derecho teniendo en cuenta: la democratización efectiva en los planteles de educación superior, sanción efectiva al lucro en todos los niveles, respeto a la libertad de cátedra, resguardo de la dignidad laboral tanto profesores como trabajadores, terminar con el subcontrato y una orientación del conocimiento que surja tanto de la autonomía de sus comunidades educativas en conjunto con planes de desarrollo nacionales y regionales que permitan responder a las grandes problemáticas de nuestro país.

El 2011 surgieron líderes que hoy son parlamentarios, pero no un movimiento político ¿Ustedes como Crecer se proyectan más allá de la universidad?
Nosotros hoy estamos concentrado en levantar esta federación de la mejor manera posible y siempre teniendo la representación y el trabajo con los estudiantes al interior de nuestra universidad. Ese es nuestro desafío en este momento y el desafío en el cual vamos a estar concentrados hasta el próximo año por lo menos.