Los elogios de la canciller alemana Ángela Merkel a la gestión del presidente boliviano Evo Morales no pasaron desapercibidas. En el encuentro que ambos sostuvieron el pasado miércoles 4 de noviembre, la líder germana se declaró “impresionada” por los logros realizados durante el mandato de Morales en materia económica y social. Elogió también el “notable desarrollo y avances en la lucha contra la pobreza”.

Más inéditas aún fueron las declaraciones de Merkel sobre la demanda de acceso soberano al mar que sostiene Bolivia. “Creo que es preciso hablar con Chile, hay conversaciones de larga data. Creo que sería bueno reanudar estas conversaciones”, señaló. La canciller alemana le recomendó a Morales que el Papa Francisco –quien ya se ha mostrado a favor de la postura boliviano- que sea mediador en el conflicto.

evo y hollande

Por su parte, el mandatario francés, Francoise Hollande aseguró la semana pasada estar “pensando en particular esta cuestión que está planteada desde hace muchos años, la cuestión del acceso al mar, la cuestión fronteriza con Chile, y Francia en este ámbito como en otros tiene una sola palabra que es diálogo y más diálogo”.

Bolivia suma y suma apoyos internacionales en la demanda que sostiene contra Chile en La Haya. Y parte importante de la estrategia desplegada por Morales es demostrar los logros de sus 9 años de gestión.

Una Nueva Bolivia en el contexto internacional

Durante 9 días Evo Morales estuvo de gira por Alemania, Irlanda, Francia e Italia. Y volvió al país andino no solo con dos importantes respaldos a la postura boliviana en La Haya. A eso se suman dos acuerdos comerciales con Alemania por 43 millones de euros para emprendimientos productivos, agropecuarios y la formación de profesionales en las áreas de energía, gestión de agua y aprovechamiento del litio; el interés alemán por la construcción de un tren bioceánico que atravesará Brasil, Bolivia y Perú y de un tren eléctrico en Santa Cruz; el cierre de acuerdo de compra de turbinas con la empresa alemana Siemens y la francesa Total, que potenciarán las termoeléctricas de Tarija, Santa Cruz y Cochabamba, además de instalar oficinas en Bolivia para dar apoyo técnico a proyectos energéticos; seis acuerdos bilaterales con Francia para fortalecer el desarrollo social y económico de Bolivia; la compra de 13 radares de última tecnología en Francia para combatir el narcotráfico y dos títulos de doctor honoris causa en las universidades de La Sapienza en Italia y de Pau en Francia, por su dedicación a la unidad del movimiento indígena, defensa de derechos humanos y liderar el proceso de cambio en Bolivia.

El mandatario boliviano se ha esmerado por presentar la imagen de una “nueva” Bolivia. Y los números parecen respaldarlo: desde que inició su gestión en 2005, logró reducir la pobreza extrema de 38% a 18% y en el actual contexto de recesión económica que afecta a América Latina por la caída de los precios de materias primas, ha sostenido un crecimiento económico sobre el 5%.

Esto ha provocado que, por ejemplo, el New York Times elogie el manejo económico del gobierno de Morales. Organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) también han señalado que Bolivia es un país confiable por su solidez económica. Incluso aumentaron el crédito al país andino a 1100 millones de dólares.

Continuidad del extractivismo y re elección

La gira en busca de nuevas inversiones fue en momento preciso. La economía del país andino y los programas sociales impulsados por Morales dependen de los precios del petróleo, que ha caído considerablemente en el último tiempo. El propio mandatario ha reconocido que durante 2015 recaudarán un 38% menos de ingresos que en 2014.

La agenda del gobierno boliviano se enmarca en la continuidad de la agenda extractiva en la región, criticada tanto en países neoliberales como progresistas como una política que afecta el medio ambiente y ahonda la dependencia de los países de la región.

La situación es especialmente contradictoria en Bolivia, país que en su Constitución reconoce y defiende los derechos de la naturaleza. En agosto, Evo Morales aprobó los decretos de ley 2366 y 2298, que permiten la actividad petrolera en áreas protegidas y reduce el proceso de consulta previa con comunidades locales a 45 días. Esto se suma al subsidio anunciado al sector petrolero para exploración, que alcanza los 3 mil 556 millones de dólares.

La gira también le sirvió al mandatario para ganar apoyo internacional en medio del debate interno boliviano por las propuestas de reformas constitucionales. El próximo 21 de febrero se realizará un referendo que le permitiría a Morales repostularse para una cuarta gestión en 2019.

El ex líder cocalero llegó al poder en 2006, siendo re electo en 2009 y 2014, superando incluso el 60% de la votación en las últimas dos