Legua York es un grupo de Hip hop fundado en el seno de la población la Legua. Desde 1997, además de la música, realizan un intenso trabajo colectivo mediante su propia agrupación sociocultural, cuyo objetivo es promover y rescatar la memoria de la población.

Gustavo Arias, conocido como Lulo, es uno de los vocalistas de Legua York y quien desde 2013 es concejal de San Joaquín por el Partido Comunista. Desde la concejalía Lulo ha promovido “lo mismo que cantaba en los escenarios a una realidad más plena”.

¿En qué está Legua York?

Sacamos un disco a principios de año que se llama Cancionero Obrero en Cleta, de libre descarga a través de portaldisc. Hace un año y medio sacamos también Poesías proletarias I. Hemos estado sacando un par de vídeos que están dando vuelta por YouTube: “No discrimine”, “Madre tierra”, “Lágrimas derramadas”. Hemos tenidos presentaciones esporádicas, porque no tengo mucho tiempo, pero el resto de la banda sigue tocando bajo el nombre Legua York Family o si no, tocan bajo el nombre SoulNativo.

¿Cómo ves el panorama del Hip hop nacional?

Hay harto y de muy buena calidad. A mí me sorprende como sigue avanzando los procesos, más bien por la sonoridad que le va dando. Por ahí está lo que está haciendo MC Piri, que antes fueran de Movimiento Original, que también es tremenda banda; está lo que está haciendo gente como Salvaje Decibel; los mismo patrones y dueños del estilo que son Panteras Negras. Hay mucho rap, hay mucha gente que está haciendo buenas cosas. Para qué decir lo que ha hecho para poder avanzar como movimiento Hip hop Anita Tijoux. Hay muy buenas bandas y muy buen sonido en el rap chileno.

Más allá del rap, ustedes son parte de la esencia de la Legua ¿Cómo ha estado la población este último tiempo?

Generalmente, en estos tiempos que no he podido andar tocando mucho, me he vuelto a concentrar en el trabajo que se hace con la gente de la Agrupación Sociocultural Legua York que es la otra patita del grupo. Siempre, al igual que los seres humanos, Legua York tiene dos patitas: una sobre lo que hacemos en el escenario, pero lo otro lo que hacemos bajo el escenario. La agrupación, más la gente Quiero mi Legua, hemos levantado el Museo de La Legua, el primer museo de una población, que rescata la historia. En YouTube hay un resumen de lo que es este museo, lo que se está peleando para que La Legua sea zona típica.

La población La Legua sigue avanzando en sus procesos, con sus pro y sus contras y con toda su historia.

¿Cómo ha sido la experiencia de pasar de los escenarios a las reuniones en los concejos municipales?

Seguimos avanzando. En esta etapa lo que estamos haciendo es cerrando todos los procesos para que en marzo también la Farmacia Popular acá en la comuna de San Joaquín sea una realidad. Si me preguntas cómo ha sido, es empujar lo mismo que cantábamos muchas veces en los escenarios a una realidad más plena, cosa de ver que los versos se vayan concretando en el día a día. Si es que cantábamos en el último disco sobre los allegados, en “Comité Organizado”, es porque precisamente nosotros también somos familias de esos comités, porque muchos de nosotros somos allegados y en ese sentido, hoy, desde el Concejo Municipal y desde las organizaciones populares, seguimos empujando el derecho a la vivienda, el derecho a la salud, el derecho a la educación.

Para mí no es mucha la diferencia el estar en el escenario o estar en un Concejo Municipal cuando esto se asume desde una condición de clase y desde una realidad y un compromiso pleno.

¿Cuál es tu opinión acerca de las aspiraciones políticas de DJ Méndez?

Para mí, concretamente, cuando hemos luchado muchas generaciones por la democracia, efectivamente es para que el ejercicio sea cada vez más pleno y que cualquiera que quiera tener un cargo de representación se pueda postular, porque cuando hablamos de democracia es propiamente eso.

No sé si podrá hacer el ejercicio que hacemos nosotros que lo que cantamos lo llevamos a la defensa de nuestros derechos. Creo que eso no pasa con el caso de DJ Méndez, es uno más. Un ciudadano de un país llamado Chile tiene los mismos derechos que cualquier otro a presentarse a lo que quiera como también tiene los mismos deberes como el resto.

Hace un tiempo mencionaste que “los gobiernos de la Concertación no fueron buenos”, fueron “el mal menor”. ¿Cómo evalúas el gobierno de Bachelet, integrado por quienes fueran miembros de la Concertación y ahora el Partido Comunista?

Sigo manteniendo que yo no soy, ni fui, ni seré nunca de la Concertación. Nosotros nunca tomamos parte de ningún pacto con la Concertación para ser gobierno con ellos y no lo seremos. Hoy día la Nueva Mayoría es una cosa distinta por cuando nosotros lo dijimos durante la campaña y lo vuelvo a decir cada vez que es necesario, de que nosotros estamos acá en pos de un mandato que nos da el pueblo que se llama programa de gobierno y acá lo que va adelante es ese programa. Eso sigue avanzando, le guste a quien le guste, le pese a quien le pese.

Cuando hablamos de educación y vemos que los procesos que se encabezaron desde la calle se tienen que seguir forjando en cada uno de los espacios, se refiere un poco a eso. Este año 2016 muchos colegios donde antes los padres tenían que pagar una cuota mensual para que sus hijos pudieran estudiar, hoy son de libre acceso. Además, vemos que los procesos hacia la universidad también avanzan.

No es la realidad más plena que queremos, nosotros queremos mucho más como partido, yo quiero mucho más también como comunista. Quiero mayor acceso a la educación, quiero mayor acceso a la salud, quiero que este libre mercado que gobierna a Chile no sea lo que nos regule, no quiero más la Constitución de Pinochet, no sólo por el título, sino porque es una constitución injusta que le da puntapié central para que la situación de libre mercado gobierne en Chile. Por eso quiero que hablemos de asamblea constituyente que es para mí el mejor camino. Para que de verdad los cambios profundos en Chile se realicen se necesita que todos estemos activos en la calle, en nuestras organizaciones sociales. Hay que ponerse las pilas. La única forma de cambiar Chile para mejor y para que esté a la altura de los tiempos, es que estemos nosotros activados.

¿Cuál es tu opinión respecto a la postura del gobierno de la Nueva Mayoría sobre el llamado de atención sobre la situación en Venezuela y su relación con Bolivia?

No es una posición del gobierno en su conjunto asumiendo que nosotros también somos parte del gobierno como Partido Comunista y no nos hacemos parte de eso. Lo que yo hago y sigo diciendo es que hay que fortalecer esa unidad de los pueblos y que el pueblo de Chile se manifieste en apoyo a los pueblos del mundo que han luchado por la democracia.

No estoy sentado en una mesa de gobierno, así que no puedo hablar por el gobierno, lo que yo hablo es por lo que yo veo el día a día en la calle. En la calle el pueblo de Chile está muy orgulloso con lo que pasa en Latinoamérica y quisiera estar más cercano a procesos que en otros países se viven. No tan sólo con Venezuela, Cuba o Bolivia. Aquí vamos a ver muchos conflictos ficticios que hay entre pueblos por un pedazo de mar, por un pedazo de tierra que no nos pertenece a nosotros, sino que le pertenece a los más ricos de este país.

Todavía está la dicotomía de lo que plantean los Estados a lo que plantea el pueblo. Como parte del pueblo sigo muy en sintonía con lo que planteamos desde la calle, desde la vereda y desde los distintos espacios. La unión latinoamericana se tiene que seguir forjando en el día a día y eso lo vemos con cada uno de los hermanos colombianos, peruanos, venezolanos y de cualquier latitud de Latinoamérica que están habitando en Chile.

Sin ir más lejos, la semana recién pasada tuvimos acá el festival multicultural en San Joaquín donde hubo hermandades de todos los lugares del continente. Hay mayor sintonía en la calle que en muchos grandes sillones sobre lo que pasa con Venezuela, Cuba, Bolivia, Perú y otras latitudes.