13 mil hectáreas inundadas; más del doble de lo que supone el polémico proyecto Hidroaysén. Ese es el territorio que está en juego por la construcción de la central hidroeléctrica Cuervo, que se ubicará a cerca de 40 kms de Puerto Aysén, en la Región de Aysén. El proyecto implica una inversión de US$733 millones y espera generar cerca de 640 MW.

A pesar de los estudios que sugieren no llevarlo a cabo, la fuerte oposición de los habitantes de la zona por el impacto medioambiental y el peligro que supone por estar ubicado sobre una falla geológica, el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto fue aprobado en 2013 y las reclamaciones hechas posteriormente fueron desestimadas este lunes por el Comité de Ministros, dando luz verde al proyecto.

eldesconcierto.cl indagó en los factores que posiblemente influyeron en la aprobación del proyecto a pesar de que todo indica que no debe llevarse a cabo.

Regalos millonarios

Bahía Acantilada

Bahía Acantilada

La joven aysenina, corona en frente, recibió las llaves del auto de las manos del alcalde Óscar Catalán (UDI) y corrió a su premio: un Chevrolet Spark cero kilómetro. Después de responder una pregunta de actualidad, pasar las pruebas de talento, traje original y pasearse en la pasarela de gala y en traje de baño, había ganado la competencia de la Reina de Puerto Aysén 2015, organizada todos los años por la municipalidad para conmemorar el aniversario de la ciudad.

El flamante premio fue una donación de Energía Austral, compañía de desarrollo hidroeléctrico compuesto por Glencore y Origin Energy que está a la cabeza de la central hidroeléctrica en río Cuervo en la Región de Aysén, polémico proyecto que acaba de ser aprobado por el Comité de ministros.

“¡¡¡SE PUSO ENERGÍA AUSTRAL!!! Ayer nos donó cinco millones de libre disponibilidad, con lo que se compró UN AUTO en premio para la Reina de Aysén 2015”, dice el pantallazo capturado de la cuenta de Facebook con el nombre de Óscar Catalán, alcalde UDI de Aysén, el 8 de enero del año pasado.

“Este caballero, el mafioso Catalán, ha sostenido convenios con Energía Austral, los más descarados los triangula con otros organismos. Para los colegios lo hacen a través de los centros de padres, las donaciones entran a través de ellos pero seguían apareciendo las plaquitas de energía Austral dentro del colegio, en las bibliotecas”, asegura Hugo Díaz, dirigente de la Agrupación Wallmapu de Puerto Aysén.

Entre los regalos de la compañía también figura la construcción del camino entre Bahía Acantilada y Puerto Aysén con modernas instalaciones en la playa y un viaje a la laguna de San Rafael de 5 millones de pesos en convenio con la municipalidad, institución a la que pidió expresamente invitar a 100 dirigentes sociales de la región.

Fue precisamente un episodio como este el que trajo problemas a la sobrina de Díaz, quien se negó a vestir la chaqueta con el logo de Energía Austral que ya formaba parte del uniforme obligatorio de su colegio. “La empresa hizo donaciones y ayudó a pagar las giras de estudio. Las autoridades del liceo creen que nosotros tenemos que darle publicidad al punto de que me prohibían llevar otra chaqueta aunque hiciera frío”, asegura Neyen Ríos.

Cuenta que situaciones como esta se repiten en otros liceos de Puerto Aysén, donde hay placas de la empresa afuera de las bibliotecas por las donaciones que hacen. “También empezaron a hacerle publicidad a la empresa en reuniones de apoderados, hasta en los jardines infantiles decían que esto era nuestro futuro, que cómo iba a ser mala la empresa si nos regala tantas cosas”, dice Ríos.

Entre los regalos de la compañía también figura la construcción del camino entre Bahía Acantilada y Puerto Aysén con modernas instalaciones en la playa y un viaje a la laguna de San Rafael de 5 millones de pesos en convenio con la municipalidad, institución a la que pidió expresamente invitar a 100 dirigentes sociales de la región.

Hugo Díaz asegura que, además de los aportes a organizaciones sociales y a la municipalidad, la compañía ha entregado dinero en efectivo a ciertas personas para que estudien o compren herramientas de trabajo. “Tratan de ser buenos vecinos y portarse bien con la comunidad para tenerla de su lado”, añade Peter Hartmann, director del Comité pro defensa fauna y flora (Codeff) de Coyhaique.

“La empresa hace toda una campaña de trabajar con las organizaciones sociales de la comunidad, hizo un trabajo bien minucioso de capacitación de líderes sociales, aportes a clubes deportivos de barrio, equipamiento, elementos de trabajo a soldadores, herramientas para cortar leña. Ese tipo de aportes son entregados a centros de padre y apoderados, clubes deportivos, juntas de vecinos. A mucha gente han llegado positivamente a partir de este tipo de aportes. Por supuesto que hay gente que tiene sus convicciones, pero al gran porcentaje han llegado por esa vía”, afirma Marisol Martínez, ex alcaldesa de Aysén.

Cuando Martínez asumió la alcaldía en 2008 se enfrentaba a un panorama desolador. El tsunami de abril de 2007 había causado estragos en la zona, el desempleo superaba el 10%, las empresas salmoneras habían dejado de aportar financiamiento y la llegada de Piñera a la presidencia implicaba pocas posibilidades de aumento en recursos estatales, explica hoy la ex alcaldesa. Por eso cuando Energía Austral llegó a ofrecer su ayuda financiera esta fue más que bienvenida.

Pero una razón de fondo convenció a Marisol Martínez de cortar en seco los aportes de la compañía: la central hidroeléctrica sería construida sobre la falla geológica Liquiñe-Ofqui. La información la supo tras la visita del geofísico de la Universidad de Chile Andrés Pavez a la región, quien emitió un informe donde insistía en que el proyecto pondría en peligro la vida de los aiseninos por un posible desborde del embalse. A lo anterior se suma que en la zona hay cuatro volcanes activos y actividad sísmica permanente.

Aunque Energía Austral llevó a cerca de diez expertos a combatir la teoría de Pavez, no pudieron convencer a muchos de los habitantes que hasta el día de hoy temen por sus vidas ni tampoco a Martínez. Ese mismo día, la ex alcaldesa comunicó a la compañía que sus aportes eran muy necesarios, pero que por motivos éticos no le era posible aceptarlos.

Redes de poder

Foto eldivisadero.cl Felisa Ojeda, Alberto Quiñones, Oscar Catalán y Alejandro Bórquez

Foto eldivisadero.cl
Felisa Ojeda, Alberto Quiñones (ex gerente general de Energía Austral), Oscar Catalán y Alejandro Bórquez

Alarmados por los aportes de Energía Austral a la municipalidad, organizaciones sociales y ambientales pidieron a la Contraloría Regional que se investigara una posible ilegalidad. Esto en el marco de que la aprobación del proyecto río Cuervo depende del Comité de Ministros, que considera informes emitidos por la municipalidad para tomar la decisión final.

El fallo, de 2010, indica que los municipios deben “abstenerse de suscribir convenios o recibir aportes de personas naturales o jurídicas que tengan o puedan tener interés en asuntos que deban ser analizados, conocidos o resueltos por la Entidad Edilicia”.

Baraona, además de ser la encargada de asuntos legales de Glencore, es la representante de la presidenta Michelle Bachelet en el directorio de la Empresa Nacional de Minería (Enami), del que Williams también forma parte, además de ser miembro del Comité de Ministros.

Sin embargo, los aportes siguen vigentes desde que volvió Óscar Catalán a la municipalidad, el histórico alcalde de Aysén que tuvo el cargo desde 1996 a 2008.

El vínculo de la empresa con la municipalidad y también con la comunidad es Alejandro Bórquez (DC), gerente de relaciones comunitarias de Energía Austral que además fue seremi de transportes de los gobiernos de Eduardo Frei y Ricardo Lagos. “Fue seremi, por lo tanto tiene todas las redes”, señala Marisol Martínez.

Bórquez no es el único que tiene un pie en el mundo privado de Energía Austral y otro en el mundo público. Felisa Ojeda, ex gobernadora de Aysén cercana a la Alianza y actual empleada del municipio, trabajó como asistente social para la compañía con el fin de brindar ayudar a los familiares de los dos trabajadores desaparecidos y el trabajador que falleció mientras realizaban batimetrías para el proyecto Hidroeléctrica Cuervo en 2009.

Este conflicto de interés supuso que Ojeda se inhabilitara para emitir opiniones como gobernadora sobre la hidroeléctrica en plena etapa de evaluación ambiental. Sin embargo, en vez que otra persona de la Gobernación se manifestara en su lugar sobre posibles consecuencias del proyecto, la institución completa guardó silencio.

Marisol Martínez añade al equipo su antigua relacionadora pública cuando era alcaldesa, a quien la empresa ofreció mejores condiciones laborales y se fue luego de un año y medio de trabajo en el municipio. “Seguramente los contactos y la información que había adquirido les sirvieron, ellos los ocuparon.  No trajeron alguien de afuera, ella tiene su llegada acá y así como a ella contrataron a otras personas, como el mismo Bórquez”, dice Martínez. Su ex relacionadora pública es hoy jefa de gabinete del seremi de MOP en cargo regional.

El codeo de Energía Austral con la política quedó en evidencia con la reunión que sostuvo la ministra de Minería Aurora Williams con Verónica Barona y Carlos Prat el pasado 10 de noviembre de 2015. Ambos figuran en el acta de registro de la reunión como gestores de intereses de Glencore y el tema a tratar indicado dice “Estado actual del proyecto Central Cuervo de Energía Austral y desarrollo futuro de propiedad de Glencore”.

Baraona, además de ser la encargada de asuntos legales de Glencore, es la representante de la presidenta Michelle Bachelet en el directorio de la Empresa Nacional de Minería (Enami), del que Williams también forma parte, además de ser miembro del Comité de Ministros.

Este conflicto de interés denunciará la Corporación para el Desarrollo de Aysén (Codesa), presidida por Patricio Segura, ante Contraloría, además de acudir a los tribunales ambientales una vez que el Servicio de Evaluación Medioambiental notifique formalmente la decisión del Comité de ministros y otras acciones legales. Agotando los últimos cartuchos que quedan para evitar la construcción de la central hidroeléctrica Cuervo.