Ayer se votó una de las iniciativas más polémicas del último tiempo. La Comisión de Justicia del Senado voto el proyecto de control de identidad preventivo, en el que votaron a favor Pedro Araya, ex DC y ex PRI, Alberto Espina (RN), Hernán Larraín (UDI), Felipe Harboe (PPD). Y en contra, Alfonso De Urresti del PS.

Este último aseguró que se trata de el “regreso a la detención por sospecha”. Pero más allá de eso, uno de los votos a favor que destacó fue el del senador PPD Felipe Harboe. Con su aprobación, muchos recordaron que durante su labor como Subsecretario de Carabineros en 2002 desapareció el joven de 16 años José Huenante, a manos de la policía armada y de quién hasta el día de hoy se desconoce su paradero.

También otros aportaron que en enero 2008, como subsecretario del Interior de la administración Bachelet, le tocó explicar el incidente que terminó con la vida del joven mapuche Matías Catrileo, y avaló que fue baleado en medio del fuego cruzado. Eso sí, al conocer los resultados finales de la investigación pidió disculpas.

Entre los que han seguido su carrera política, es sabido que siempre se relacionó con los asuntos del combate a la delincuencia y la seguridad ciudadana. Es en ese escenario que estrechó relaciones con el senador de Renovación Nacional, Alberto Espina, otro parlamentario que celebró la aprobación de las indicaciones, especialmente la que castiga la agresión a Carabineros.

No por nada, al interior del PPD a Harboe le dicen “el milico” y producto de esto, también ha pasado a quedar como “el sheriff” en la palestra mediática.

También cabe destacar la vinculación del abogado Raúl Arrieta al caso Corpesca y SQM, quién fue el jefe de gabinete de la esposa de Harboe, ex subsecretaria de Economía, Katia Trusich.

Lo que sorprendió a muchos de Harboe es que como integrante de la coalición de centro izquierda, votó igual que los parlamentarios de derecha y a favor de una moción con la que pareció estar en contra durante el gobierno de Piñera. En ese momento, buena parte de las disposiciones de lo que hoy es la “agenda corta antidelincuencia”, provienen de la cuestionada “Ley Hinzpeter”. 

Cabe señalar, que la disposición le permite a Carabineros solicitar la cédula de identidad de una persona y mantenerla retenida por un plazo máximo de 12 horas de no haberse aprobado una conducta ilícita.