“De la deficiencia a la competencia” es el lema que planea instalar Andrea Zondek con su Manual para una inclusión laboral efectiva. El texto, recién publicado, es fruto de tres años de recopilación de información que reúne la experiencia profesional de la terapeuta ocupacional, que ahora ejerce como presidenta de Fundación Tacal.

Zondek fue parte de Fundación Andes, directora nacional del Fondo Nacional de la Discapacidad (actual Senadis) durante el gobierno de Lagos, desarrolló el Sello de Responsabilidad Social Inclusiva y participó en el Primer estudio Nacional de la Discapacidad. Lo que tiene que decir sobre el tema no es poco.

¿Cuál es la finalidad y la importancia del manual?

La única manera que tenemos para fomentar de verdad la inclusión es que las empresas lo puedan hacer en forma espontánea, por eso la necesidad de que exista este manual. Lo más importante es entregar los conocimientos necesarios a los departamentos de recursos humanos de las empresas para que el proceso de inclusión laboral pueda llevarse a cabo en forma autónoma y no dependiendo de si nosotros (Tacal) estamos disponibles o no.

Tiene un enfoque hacia el mundo privado, ¿crees que con eso es suficiente?

No, cuando hablo de recursos humanos también hablo de la empresa pública. Ahora, debo decir que el mundo público está en deuda; hay mucha más inserción en el mundo privado que en la institucionalidad pública. Si es que no hay una política publica que de verdad favorezca la inclusión de las personas con discapacidad, no lo van a hacer.

“Todavía hay mucha gente, mucho empresario, que dice ‘No nos tienen que obligar, esto tiene que ser de buena voluntad’. Si la buena voluntad fuese suficiente, seria espectacular, pero al momento nos han demostrado que todavía no es suficiente”.

En ese sentido el manual, si bien puede ser de mucha ayuda, es sólo una recomendación, no obliga a nadie.

Aquí lo único que puede obligar es la legislación chilena. Llevamos años discutiendo la ley de cuotas para las personas con discapacidad en el Congreso y todavía no la tenemos. Todavía hay mucha gente, mucho empresario, que dice “No nos tienen que obligar, esto tiene que ser de buena voluntad”. Si la buena voluntad fuese suficiente, seria espectacular, pero al momento nos han demostrado que todavía no es suficiente.

¿Crees que está bien enfocada la ley de cuotas? Estamos hablando de un 2% de personas con discapacidad que las empresas tendrían la obligación de incorporar. 

Una ley de cuotas ayuda al cambio cultural en el país. Si es un 2%, 5%, 1%, yo creo que es irrelevante, aquí lo importante es que se bajan las barreras y al empresario se permite vivir la experiencia de contratar una persona con discapacidad.

¿Aportaría a resolver el problema una Subsecretaría de la discapacidad?

Tengo la convicción de que una subsecretaria, un servicio o un fondo no va a hacer la diferencia. Hoy tenemos al Servicio Nacional de la Discapacidad y siempre ha sido insuficiente, no creo que sólo tener una subsecretaria vaya significar el cambio en la mirada de la sociedad a las personas con discapacidad. Lo que va a hacer la diferencia es que las personas que trabajen adentro de cualquiera de esas instituciones de verdad se crean el cuento para hacer un cambio a la sociedad. Hay que hacer una campaña comunicacional adecuada con un enfoque en derecho, no con un enfoque de la pena. Debemos posicionar a las personas con discapacidad como sujetos de derecho, como personas igual que tú y que yo, eso es lo que le hace falta al país.

“Lo que es criticable es la forma en que se recolecta el dinero, porque la forma no es digna para ellos. Cuando solamente movilizas a un país desde la pena, dejas establecido que la gente con discapacidad es merecedor de la caridad y no es merecedor del derecho que tenemos tú y yo”, dice sobre la Teletón.

La ONU criticó a la Teletón por promover estereotipos de personas con discapacidad como sujetos de caridad en vez de sujetos. ¿Qué opinas de la Teletón?

Yo creo que no hay nadie en Chile que esté en contra de la calidad de la rehabilitación que reciben esos niños, no hay nadie que supere a la Teletón. Lo que es criticable, objetable, es la forma en que se recolecta el dinero, porque la forma no es digna para ellos. Cuando solamente movilizas a un país desde la pena, finalmente dejas establecido que la gente con discapacidad es merecedor de la caridad y no es merecedor del derecho que tenemos tú y yo, cuando son ciudadanos chilenos. Yo hablé esto con Mario Kreutzberger y me dijo no ha descubierto otra forma para movilizar a Chile para que se ponga la mano en el bolsillo y aporte a la Teletón, me dijo “Si tú me la das, yo la hago”. Además al chileno le encanta, se sienta a mirar la Teletón y llora y pregunta cuánto aportaste.

¿Cuál es el problema de que el enfoque hacia una persona que tiene alguna discapacidad sea la caridad?

Cuando la empresa tiene una mirada desde la caridad te dice “Nosotros ya aportamos a la Teletón, le damos al hogar, les damos alimentación”. Cuando tienes un enfoque basado en el derecho, piensas en ese sujeto como una persona y esa persona tiene derechos, a estudiar, a recrearse, a vivir en familia, a tener una pareja y a trabajar. Nosotros luchamos por ese enfoque. Y yo diría que ni siquiera la Teletón está en contra de eso.

Pero instala otra concepción cultural

Obviamente porque se invierte una cantidad de recursos en el tema comunicacional espectacular entonces eso llega a todos.

Se ha discutido bastante últimamente el concepto adecuado: ¿Personas discapacitadas, en situación  de discapacidad, con discapacidad o con capacidades diferentes?

Yo me quedo con lo que las propias personas con discapacidad discutieron durante muchos años a nivel internacional. Ellos dijeron “nosotros no somos inválidos, no somos menos válidos, sino personas que tenemos algún tipo de discapacidad”. Ahora se ha avanzado en personas en situación de discapacidad. Lo que no es correcto es personas con capacidades diferentes. Tú y yo tenemos capacidades diferentes, pero ni tú ni yo necesitamos ningún apoyo para incluirnos y participar en la sociedad. Eso es solamente porque la gente se siente incómoda con decirle a otro que es una persona con discapacidad.

Es un eufemismo

Exactamente.

¿Cuál es la importancia para las personas con discapacidad tener un trabajo?

El trabajo es mucho más que llevar el sueldo a la casa, es el lugar donde tengo participación, un grupo de pertenencia y además algo que le da sentido a mi vida. ¿Para qué me levanto si no tengo nada que aportar a esta sociedad? El trabajo es finalmente lo que determina un país inclusivo y nosotros deberíamos ir caminando hacia allá.

¿Qué opinas de cómo ha llevado el tema de la inclusión este gobierno?

No han existido políticas públicas.

¿Y voluntad política?

No la he visto, y he estado bastante cerca. Aquí hay que avanzar en la ley de cuotas, que es vital y ya llevamos años discutiéndola, y en la inclusión escolar. La ley de educación, que no permite la selección de los niños, la única selección que permite es la de los niños con discapacidad. Esos sí se pueden discriminar. Uno dice “Pucha, ¿dónde estamos como Gobierno?” La mirada no basta con decir “Yo trabajo por la inclusión” si no, no me pongo en el lugar del otro para defender su derecho.

Siguiendo tu línea, es bastante contraproducente que los colegios no tengan inclusión porque los niños no crecen viendo como un igual a personas con discapacidad.

Obvio, si los que más ganan son los otros niños, no los niños con discapacidad. Todavía tenemos padres que cuando los colegios se hacen inclusivos sacan a sus niños y hay muchas escuelas que son inclusivas pero que cuando se da la prueba Simce le dicen a los niños con discapacidad que no vayan ese día. Entonces cuando se dice “educación para todos”, yo siempre he dicho “educación para algunos”.

Es difícil cambiar esa mirada si dentro de las escuelas y las empresas estatales no hay inclusión.

Claro. Cuando Zapatero salió presidente de España, el mismo día dijo “Si España tiene un 2% de reserva (para personas con discapacidad), pues la empresa pública tendrá 5”. Desde el día uno marcó la diferencia de su Gobierno. A mí me encantaría ver mi Gobierno así.

Groupie de Lagos: “Es un gran estadista y lo único que hace es hacerle bien a Chile”

Fuiste la directora nacional del Fondo Nacional de la Discapacidad durante el gobierno del ex presidente Ricardo Lagos, quien además fue uno de los invitados a presentar el lanzamiento de tu libro. Supongo que eres bastante cercana a él.

Fue un orgullo y un honor trabajar para el presidente Lagos. Me representaba de sobremanera la Concertación.

¿Qué dices sobre las múltiples críticas que ha recibido de su gestión? Entre ellas que defendió los intereses del empresariado.

Cada vez que uno hace cosas, en cualquier ámbito, está sujeto a críticas. Mi papá siempre decía que lo peor es que nadie nunca te critique, porque eso significa que no hiciste un aporte. Siempre que uno hace aportes, y él hizo mucho aportes, van a haber personas en desacuerdo. Yo creo que el presidente Lagos es un gran estadista, quizás el más grande de los últimos tiempos.

¿Jugó un rol positivo para la inclusión laboral?

Fue una persona que dejó hacer a los jefes de servicio, por eso es una tremenda gestión. Abrimos oficinas de intermediación laboral en cada región de Chile y colocamos más de 3 mil personas en puestos de trabajo estable.

¿Votarias por él si se candidateara a presidente?

O sea es que votaría para cualquier cosa por él. Creo que es un gran estadista y lo único que hace es hacerle bien a Chile.