Tras meses de silencio, el estudiante de Letras de la Universidad Católica, Rodrigo Avilés se refirió a los incidentes que lo dejaron al borde de la muerte luego de las manifestaciones del pasado 21 de mayo en Valparaíso.

Ese día, Avilés fue atacado por el chorro de un carro lanzaguas, sin embargo, Carabineros no se responsabilizaría del hecho hasta que se conocieron tomas de un dron, donde se veía la responsabilidad del pitonero, funcionario que finalmente fue dado de baja.

En una extensa entrevista en El Sábado, Avilés se refirió al pitonero, y señaló que nunca recibió alguna disculpa. “Aquí, el problema es mucho mayor y tiene que ver con la estructura jerarquizada de las fuerzas militares”, dijo.

“Las disculpas no han llegado. Y está por un lado el gesto humano y, por otra parte, las responsabilidades institucionales de la justicia militar y del Ministerio del Interior que deben ser revisadas para prevenir la posibilidad de que sucedan casos similares”.

“No creo que quien disparó el chorro sea alguien que ande jugando a botar o herir gente. Funcionarios como él tienen que cumplir órdenes. Aquí hay una responsabilidad que le cabe al Estado. Centrar la mirada solo en ese hombre es equivocado”, agregó.

Agencia Uno

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El militante del colectivo Unión Nacional Estudiantil (UNE) señaló que “no quiero que esto que viví vuelva a ocurrir. Yo no soy un mártir. Esto que estoy viviendo le pudo y le puede pasar a cualquiera (…) Sé que mi caso causó impacto mediático y quiero ayudar en la comprensión de esa memoria”.

“Me doy cuenta de que la brutalidad de mi caso afectó e indignó a otros, que generó empatía y que de alguna manera la ciudadanía se sintió sintió que le podría haber pasado a uno de sus hijos o amigos”, añadió.

Sobre la demanda al diputado UDI Gustavo Hasbún por injurias y calumnias tras haber calificado al estudiante de “delincuente” y “violentista”, Avilés dijo que el fallo de la Corte Suprema rechazando el desafuero le pareció “lamentable” aunque “no sorpresivo”.

“Quizás no era lo que jurídicamente correspondía, pero conociendo como funciona la justicia en este país era esperable. La resolución vuelve a abrir, una vez más, la problemática de la democracia en Chile y eso es algo que nos interpela a todos”, dijo.

Hasbún “tiene un rol social y tildó de delincuente y violentista a los que nos manifestamos, criminalizando un derecho legítimo de la ciudadanía a expresarse”.