¿Confiar o no confiar cuando me conecto a un sitio o plataforma o servicio online o descargo una aplicación? No sólo se trata de una cuestión de actitud de autocuidado o de confianza. Detrás de la pregunta también hay una forma de concebir lo que implica hacer de Internet y de los espacios digitales un lugar donde las reglas del juego estén claras para tod@s y que sean seguros. Particular relevancia toma este tema en el día (9 de febrero) que se reconoce la necesidad de que gobiernos, empresas, ciudadanos trabajen para seguir haciendo que Internet sea un espacio y una red en la que tod@s podemos seguir construyéndola en conjunto.

El último caso que abrió una discusión en Chile: la aplicación que ha presentado la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) para actualizar la agenda telefónica en la campaña “la nueva forma de marcar”, que enviaría de manera oculta metadatos a un servidor externo y/o de un tercero (la empresa que desarrolló la aplicación) – para más información ver las notas periodísticas publicadas en Oh my Geek.

Finalmente la polémica se zanjó con una explicación que asegura que la información que recoge la aplicación es simplemente dato estadístico de uso de la aplicación y no datos personales. Sin embargo, se trata de un debate público que nos debería preocupar y ocupar por la variedad de matices que tiene.

Buscar, acceder a contenidos, compartir imágenes y videos propios en whastapp, comentarios, entregar información en formularios online, descargar aplicaciones de, juegos o simplemente etiquetarme o etiquetar a amigas/conocidos en una red social, se convierte en una acción en la que muchas veces no se cuestiona a quién estamos entregando esa información o contenido. Todo lo que realizamos en las plataformas online, deja una verdadera huella digital que queda almacenada en los servidores de estas mismas plataformas, servicios y empresas online. Se trata de una información que luego será estratégica para los modelos de negocios que tienen. Por eso, al escribir un correo electrónico, la plataforma entrega avisaje online que tiene que ver con alguna palabra o término que hemos utilizado, o por qué aparecen sugerencias de temas, amig@s que no pedimos en algunas de las redes sociales. De esta forma, no es necesario ser víctima de una caso de pishing (robo de datos personales a través de un falso mensaje de correo electrónico) para que aspectos claves como la privacidad y los datos personales estén siendo vulnerados en el mundo online.

Un doble clic clave en este tema, tiene que ver con la violencia de género online, particularmente hacia mujeres y niñas o contra chicos y chicas de diversidad de géneros, y que se vive como casos de cyberbulling, acoso online (ciberacoso), discursos de odio y/o trolleos en redes sociales, sexting y otras formas de chantaje online por parte de parejas o exparejas (o los casos de control del teléfono móvil). Los casos suman y siguen en Chile, involucrando cada vez más a niñas o chicas muy jóvenes, en situaciones que generalmente implica que la violencia física – corporal que se vive en un espacio cotidiano como sus lugares de estudio, se extiende al espacio online en el que se exponen estas situaciones a su circuito de amistades y de interés social. Para cada una de ellas y ellos, Internet deja de ser un espacio y lugar seguro donde vivir su intimidad, sus relaciones sociales y sus formas de expresión.

Además, en nuestro país no existe una legislación o marco jurídico que reconozca casos como estos como delitos ( o ciberdelitos), y cuando recién se está debatiendo la muy necesaria ley de respeto callejero, el acoso online no es aún una figura penal. Así, aún cuando se realizan las denuncias, y es necesario que se hagan estas denuncias y no se invisibilizen estos casos, no hay sanciones, y peor aún se tiende a naturalizar social y mediáticamente (quién se acuerda de la humillación de la chica Naty?).

Una recomendación aquí es conocer la campaña y comunidad de trabajo Dominemos la Tecnología, que tiene información, recomendaciones y una campaña para trabajar en y sobre violencia digital de género y hacia las mujeres con experiencias y casos de suman a mujeres de Latinoamerica y de todo el mundo, con un mapa colaborativo de casos.

Algunas recomendaciones: actitud y autocuidado

 De ahí que una cuestión básica siga siendo, por latero que sea, revisar los términos y condiciones de uso de las plataformas, redes y aplicaciones que decidimos usar o descargar en nuestros dispositivos.

Twitter ha activado su plataforma de Centro de Seguridad y ha implementado más variedad de posibilidades de bloqueo o reporte de cuentas asociadas a acoso, comportamiento abusivo o violencia online. Facebook también ha realizado un esfuerzo en visibilizar y ampliar una política de privacidad y uso de datos para explicar qué y cómo se usa la cantidad de información que comparten sus millones de usuarias y usuarios en el mundo. Por cierto, no basta revisar o aceptar estos términos de servicio porque la información que se entrega tiene conceptos o términos legales complejos y lleno de matices también.

Es importante recordar que en cualquiera de estas plataformas y servicios online, están permanentemente captando datos de la navegación , datos y redes de amistades o contactos – por ello, ahora los y administradores de páginas de Facebook y de las cuentas de Twitter, pueden acceder a los datos de estadísticas y métricas de sus comunidades de seguidores que muestran datos sociodemográficos, modelo de celular y compañías de telecomunicaciones desde los que se conectan las personas. Estos son metadatos que por detrás también generan mucha información estratégica para los modelos de negocios que están desarrollando estas plataformas. Además cualquier contenido que se publique y que luego lo “eliminemos” o “borremos”, ese contenido no desaparece. Aquí la recomendación es siempre una reflexión antes de publicar impulsivamente: ¿quiero publicar esto? , ¿ puedo (o tengo el derecho) tagear -etiquetar a una amiga/o en una foto

Padres, madres, educadores y formadores pueden ayudar a abrir esta conversación especialmente con las niñas y los niños, y con los más jóvenes porque hay un desafío permanente en ayudarlos a ser ciudadanos digitales activos y no sólo usuarios o consumidores pasivos de la tecnología. Una recomendación es el trabajo que comparte iniciativa como Pantallas Amigas , Internet Amiga , la web de Internet Segura del programa Enlaces– del Ministerio de Educación de Chile o la campaña Con Vos en la web de Argentina.

Para quienes quieran profundizar, algunos sitios básica con información sobre seguridad digital en la web, la Campaña No Temas a Internet (de la ONG Derechos Digitales), recomendaciones para periodistas o a cualquier persona que sea bloguero o que publique permanente información , para aprender un paso más allá hacia la encriptación o cifrado de comunicaciones online y recomendaciones para cuidar la vigilancia online.


Miembro directorio Girls in Tech Chile, académica Instituto de la Comunicación e Imagen, U. de Chile