Las comunidades de la costa de la comuna de Valdivia rechazan el proyecto Parque Eólico Pililin de capitales españoles, que pretende emplazarse en el cerro Oncol, considerado el “corazón de la selva valdiviana”. Argumentan que impactará gravemente en su cultura, economía y al propio ecosistema de la selva.

El proyecto Parque Eólico Pililin de la empresa española Acciona, que ingresó por tercera vez su Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) el 15 de enero del 2016, contempla una inversión de 110 mil dólares para la instalación de 17 aerogeneradores de 150 mts de altura y hélices de 50 metros, además de una línea de transmisión y una estación eléctrica que serán emplazados en las cumbres más altas del Cerro Oncol.

En su Estudio de Informe Ambiental (EIA), la empresa reconoce que el proyecto tiene impacto directo en 5 áreas protegidas, de las cuales 2 son áreas colocada bajo protección como son el Santuario de la Naturaleza Carlos Andwandter y Llancahue. Sumados a estos, están el Sitio Prioritario de Conservación de la Biodiversidad Curiñanco (registrado dentro de los 64 Sitios Prioritarios de la Estrategia Nacional de Biodiversidad), el Parque Oncol y Reserva Natural Pilunkura

Así mismo, el proyecto se localiza en el Área Turística Prioritaria Valdivia-Corral, actividad de gran importancia para las comunidades de la costa, lo cual, según consigna el propio documento producirá “alteración de valores turísticos en el paisaje”.

Esto es relevante, puesto que las fases de construcción implican remoción del bosque maduro (laurifolios de gran gran altura) y se prevé una disminución del bosque y afectación a fauna y flora nativa y endémica de las costas y selvas. Por otro lado, se consigna  que se afectarán “vegetales con presencia de especies en categoría de conservación”.

Proyecto “mortífero” amenaza cultura y agua potable

Las comunidades costeras han rechazado categóricamente el parque eólico por ser una amenaza hacia la naturaleza y “por no traer ningún adelanto a quienes habitamos desde siempre en la costa”, así lo han expresado diversas organizaciones sociales, territoriales y lafkenche del lugar.

Para Enrique Alba, representante de la comunidad Kiñewen de Curiñanco explica que el Cerro Oncol tiene un sentido espiritual, “este cerro es ancestral, es el mas alto de la del cordón cordillerano de Mehuin hasta Niebla, siempre ha sido habitado por nosotros los mapuche, incluso hay títulos de merced  en ese lugar, desde hace siglos los lafkenche realizamos ceremonias y rogativas en él”.

Por otro lado, las comunidades de Pilolcura, Bonifacio, Curiñanco y Las Minas serian las más afectadas, ya que Oncol las abastece de agua potable que “emana desde el bosque hacia abajo”, asegura.

Por lo que el dirigente lafkenche es categórico al señalar al proyecto como “mortífero” ya que  el parque eólico pretende hacer tala rasa en 60 hectáreas de  bosque nativo, “destruyendo las captaciones de agua natural”.

Así mismo lo cree el Presidente del Comité de Agua Potable de Curiñanco, Patricio Ulloa, quien asegura que “se debilitarán las napas debido a la tala rasa que pretende la empresa,  entonces nuestro rechazo va por ahí”, indica.

Sobre esto, para Enrique Alba las medidas de mitigación que ha propuesto la empresa en su EIA, como replantar bosque nativo en los lugares afectados y “reconstruirlo en 2 años” es “irrisorio y pasan a llevar a las comunidades” expresó, “ya que estamos hablando de bosques de más de mil y 2 mil años de antigüedad”.

no al parque eolico en oncol

¿Para donde va la energía?

 Los 17 generadores producirán 51 MW que serán llevados al Sistema Interconectado Central consigna el proyecto. Sin embargo, las comunidades sospechan que la energía será vendida a grandes empresas como Celco.

“La energía no es para nosotros, en Chile el 17% de la energía la consumen los habitantes, el resto va para las grandes empresas o es exportada como dijo el ministro Pacheco” afirma Alba.