Víctor Pérez, más conocido como Hija de perra, murió el 25 de agosto de 2014 acongojado por el sida. Tras su trágica muerte, la familia del artista, reconocido por estar a la cabeza de la causa de la disidencia sexual, arrastra una deuda de 58 millones de pesos.

“La muerte de hija de perra no sólo es cruel porque se llevaron a un creador de la disidencia sexual, sino porque también devela la cruda realidad de quienes se ven enfrentados desde el sida a un sistema de salud que sólo busca lucrar con ellos”, afirman en la convocatoria a la manifestación “58 millones de besos con sida”.

¿La razón? Desde 1999 que en Chile se garantiza que cualquier persona con riesgo vital sea atendida en el recinto hospitalario más cercano con urgencia. La atención, para personas que se atienden por Fonasa, no es gratuita a menos de que el médico de urgencia certifique que las condiciones de ingreso del paciente fueron de riesgo vital.

En el caso de Hija de perra, ésta fue ingresada a la Clínica Dávila, institución que no informó que se trataba de un paciente con riesgo vital, lo que implicó que la familia tuviera que hacerse cargo de todos los gastos.

“La muerte de hija de perra no sólo es cruel porque se llevaron a un creador de la disidencia sexual, sino porque también devela la cruda realidad de quienes se ven enfrentados desde el sida a un sistema de salud que sólo busca lucrar con ellos”, afirman en la convocatoria a la manifestación.

Se trata de “58 millones de besos con sida”, una concentración en el frontis de la Clínica Dávila durante este sábado 27 de febrero. Con la acción los seguidores del artista pretenden visibilizar el caso de la familia de Hija de perra y también cuestionar el sistema de salud chileno.

Los manifestantes se reunirán a las 14 hrs. en el Centro Arte Alameda.

Revisa aquí la manifestación anterior: