El senador del MAS, Alejandro Navarro, informó que ofició al Ministerio del Interior para pedir una explicación ante la llegada de un helicóptero militar modelo Puma SA330 a la comuna de Tirúa, el que ha sido visto en los últimos días sobrevolando fundos forestales pertenecientes a la familia Matte.

“Lo que está pasando en Cañete y Tirúa ignora la reivindicación territorial del pueblo Mapuche”, enfatizó.

El parlamentario por la región del Biobío indicó querer “saber con qué propósito este helicóptero militar se encuentra sobrevolando predios forestales, por qué motivo aterrizó en un campo de fútbol, quién es la persona que recoge, si es civil o militar, su graduación, si es una misión especial y de qué tipo. Bajo qué preceptos legales y constitucionales esto es posible, ya que según sabemos, no se ha decretado estado de excepción en la región del Biobío, por lo que su presencia sería ilegal”.

Para Navarro “es necesario saber si existe un acuerdo de cooperación entre las Fuerzas Armadas y Carabineros, ya que es claro que el helicóptero que aterrizó el sábado en Tirúa es militar, dadas sus características estéticas de camuflaje. Si esto es así, Chile estaría asimilando erráticamente su política de seguridad nacional a la de Colombia”.

Los hechos

Según señaló el senador Navarro, el exreligioso jesuita y activista de la causa Mapuche, Luis García-Huidobro, informó el pasado 27 de febrero que “mientras familias Mapuche y chilenas pasaban un día de descanso en la cancha de fútbol de Tranaquepe en la comuna de Tirúa, este helicóptero militar sorpresivamente aterrizó en medio de la cancha, haciendo huir a toda la gente del lugar, quienes sorprendidos se pusieron a grabar lo que estaba ocurriendo”.

Según informan habitantes del sector, varios helicópteros han sido vistos sobrevolando los predios de Forestal Mininco -en conflicto-  y en las comunas de Ercilla y Contulmo.

Para Navarro “el problema no son los colonos, sino que el avance de la industria forestal en tierras reivindicadas por las comunidades y el impacto que esto acarrea sobre el hábitat de las comunidades que allí habitan. Ese es un problema que no se soluciona con más policías reprimiendo o con la militarización de la zona”.

El parlamentario señaló que pretende reunirse con el ministro del Interior para tratar estos hechos y que espera que “el gobierno reaccione y asuma que el problema no es policial, ni militar, sino político”.