Las Últimas Noticias, diario dirigido por Agustín Edwards del Río y El Mercurio S.A.P., publicó este martes un artículo en que recopiló cuatro “dramáticas” historias sobre estudiantes que decidieron irse de universidades públicas -y una privada- a propósito de las movilizaciones.

Son específicamente cuatro los casos que se exponen, hablando de lo difícil que es vivir una situación de toma o paro indefinido para muchachos que pagan -como todos- pero que quieren tener clases sin interrupciones de ningún tipo.

En el reportaje no hay alusión a la demanda de educación gratuita ni el fin del lucro en universidades privadas. El foco estaba en lo espantoso que es movilizarse y perder clases.

“Estudiar era muy complicado, porque no nos llegaba ninguna información. Yo vivo con mis papás y a ellos les molestaba verme haciendo nada. Una o dos semanas es entretenido pero más de eso no”, decía un exalumno de Ingeniería Civil Industrial en la Universidad de la Frontera.

Otra ex estudiante de la Usach dijo que “apoyaba las mociones de los estudiantes pero también estaba pagando. Obviamente quería seguir teniendo clases”. Hastiada, tal como consigna LUN, se cambió a la Universidad Andrés Bello y para su mala suerte, se encontró con su primera movilización histórica.

Un estudiante de la Universidad Santa María, también enojado por la movilización estudiantil, se mostró aproblemado por no tener… vacaciones. “Como se alargaba el semestre, terminaba siempre en enero. Un año hubo una toma tan larga que entré en diciembre a terminar el segundo semestre y salí en marzo. No tuve vacaciones reales y eso fue complicado, porque estás cansado al volver a clases”.

El reportaje de LUN llamó la atención de algunos estudiantes que no dudaron en compartir la nota criticando su sesgo ideológico: