La Machi Francisca Linconao Huircapán “envío una carta a la Ministra de SERNAM…”- como sabemos, Claudia Pascual, comunista, antropóloga, familiar de perseguidos políticos de la Dictadura y la primera ministra comunista desde Allende-, “y le pidió que la visitara en la cárcel, pero no obtuvo respuesta alguna”, explica Carmen Linconao, hija de la Machi.

“Mi hermana es autoridad”, dice Juanita Linconao, “pero no como usted señora, ella es autoridad mapuche, es machi, y las autoridades de Temuco no la respetan. Los winka siempre nos están discriminando, allanando; cualquier cosa, hasta un arma de juguete de los niños, los PDI dicen que los mapuche tenían arma. Y aquí no hacen nada por las mujeres mapuche… y le pido que vaya a visitarla porque esto es injusto… yo voy a saber si usted fue, ella misma me va a decir”…

Hace 10 días, el viernes 12 de agosto, mujeres de las redes de apoyo por la Libertad y la Vida de la Machi Francisca en Temuco, entramos a las oficinas del SERNAM regional a confrontar a las autoridades “de género” que se presentan como “antimachistas”, pero no se muestran “antirracistas” cuando las policías y las fiscalías masculinamente violentas, allanan a la mujeres mapuche, las persiguen y las encarcelan sin pruebas, aplicándoles además la Ley Antiterrorista de Pinochet como a la Machi Linconao.

Bárbara Eytel Pastor, directora regional de SERNAM, en una sala con afiches que usan la imagen de la “Mujer indígena”, respondió que iría a visitar a la Machi al día siguiente a más tardar, y solicitó que No hiciéramos públicos esos registros de video y audios en los días siguientes porque quería “la mayor reserva posible”, para ir “tranquila”…

Quizá una de sus respuestas más insólitas fue cuando en la lógica empresarial actual, y tal cual lo haría una ejecutiva de ventas que indica que no responderá por un reclamo anterior ya que no estaba en su horario de trabajo, la directora Bárbara Eytel nos dijo que ella sólo hablaría “de Marzo 2014 en adelante

Pero resulta que las mujeres mapuche son constantemente encarceladas en el Sur de Chile al menos desde el año 2005, mientras los nombres de las autoridades femeninas del Estado y sus gobiernos, se renuevan una y otra vez sin mostrar coherencia alguna con su discurso de supuesta “No Violencia Contra las Mujeres”.

 El Estado chileno gobernado fundamentalmente desde el año 90 acá por miembros de la coalición que representan tanto la actual Directora de SERNAM regional como la actual Ministra de la Mujer, ha encarcelado entre otras a la lonco Juana Calfunao, su hermana Luisa Calfunao (2006), a Patricia Troncoso Robles, la Chepa (2005) -que estuvo 100 días en huelga de hambre sin que la presidenta Michelle Bachelet dijera nada-, a la Machi Millaray (en 2013 encarcelada por el derechista Piñera), y hoy a Elisa Rojas y a la Machi Francisca. También este Estado ha perseguido a decenas de mujeres mapuche que en sus comunidades han resistido ante la violencia política sexual de los allanamientos policiales.

Así, comprendemos entonces que la lógica concertacionista-Nueva Mayoría no se hace responsable por la gerencia anterior, y que la responsabilidad ético-política de estas representantes de una izquierda actual y renovada, es inexistente.

No está demás decir que la plata, tan importante para las empresas y el mercado capitalista neoliberal, parece también un punto álgido en el encarcelamiento actual de la Machi. La nueva acusación surgió justo después de que en octubre de 2015 el Primer Juzgado Civil de Temuco condenara al Estado chileno a pagarle $ 30 millones como indemnización por la violencia policial ejercida en un allanamiento. Así, justo antes de cumplirse el plazo del pago, la Fiscalía volvió a acusar a la Machi por el mismo caso Luschinger-Mackay, lo que significa que el Estado chileno no desembolsó los 30 millones y que además, liberar a la beneficiara de tal indemnización, sería un problema “de plata” para el Gobierno que representan la Directora Bárbara Eytel, la Ministra Claudia Pascual -y cómo no- la misma Presidenta Michele Bachelet Jeria.

“Ustedes tienen un peso político y tienen que usarlo en favor de las mujeres mapuche. Usted está acá a tres cuadras de la cárcel…”, interpeló en esa ocasión una joven mapuche de las redes de apoyo a la directora regional, y una ex presa política denunció que lo mismo ha hecho SERNAM con la ex presas políticas de la Dictadura, y que sus mesas de dialogo jamás han funcionado.

La Machi Francisca es una presa política y sí nos aclara en la misma cárcel en que la visitamos ese día que: defiende la tierra, lo que cree justo, las yerbas medicinales, los menokos, que no se calla ante los abusos policiales y que sabe que todo esto lo hacen los ricos por los ricos… Sin discursillos de esos que les escuchamos a las personeras de Gobierno, la Machi actúa política y éticamente de manera antirracista y también antipatriarcal, mientras las políticas llamadas “de género”, las mesas “indígenas” de diálogo y las mesas de Derechos Humanos no se oponen al crimen irreparable de la persecución que atormenta física y emocionalmente a las perseguidas, a sus familias y comunidades.

En tanto, ni la Directora regional Bárbara Eytel Pastor ni la Ministra del SERNAM Claudia Pascual han aparecido siquiera por la cárcel de mujeres de Temuco para escuchar lo que la Machi tenga que decirles. Ni tampoco su Ministerio ha invocado las reglas de Bangkok aprobadas por diversos órganos de las Naciones Unidas el 21 de diciembre de 2010 en la Asamblea General de la ONU para el tratamiento respetuoso de los derechos humanos de las mujeres privadas de libertad; lo que sería deseable,  sobre todo, porque la Machi Francisca requiere alimentación especial y un trato consecuente con sus dificultades de salud, trato para el cual no están las condiciones en el sistema carcelario chileno.

 

 


Terapeuta, escritora, lesbiana feminista wallmapu