Este lunes la Democracia Cristiana analizará durante la tarde la solicitud de tramitación contra el diputado Ricardo Rincón luego del escándalo que protagonizó en las últimas semanas por la golpiza que le habría propinado a su expareja en 2002.

El partido revisará la petición interpuesta por un grupo de militantes del partido y podría sellar la expulsión de Rincón de la DC.

“Lo que pedimos al Tribunal es que considere que la atribución de estos hechos gravísimos a un militante, lo que hace es dañar el prestigio moral del partido. No hay discusión de los hechos que constan en una sentencia judicial, ni tampoco en la rebeldía de cumplir la condena que fue reconocida públicamente por el diputado, sino como ellos perjudican el prestigio del partido”, dijo a El Mercurio Nicolás Muñoz, uno de los redactores del texto.

El caso de violencia intrafamiliar involucró a la relacionadora pública Carolina Hidalgo quien relató que el 22 de julio de 2002 fue golpeada por el actual diputado tras una discusión ocurrida interior del departamento que compartían en la calle Nuestra Señora del Rosario. Luego de eso, Hidalgo estampó una denuncia en el 16° Juzgado Civil de Santiago, acreditando lo ocurrido a través de una constatación de lesiones realizada en la Clínica Alemana, apoyo de testigos, y un certificado médico que evidenciaban una fractura nasal y hematomas en múltiples partes del cuerpo.

La sentencia, emitida el año 2003 por el tribunal lo declaró culpable de la agresión, acusándolo además de acompañar su versión con falsos testimonios. El fallo ordenó además asistencia obligatoria durante seis meses a “terapia psicológica individual al Centro de Salud Mental Centro Comunitario Padre Hurtado”, ubicado en Las Condes. Pero según informa el medio, no se ha comprobado que Rincón haya cumplido con la medida.