El 1 de septiembre pasado, Carmen Santa Cruz Lindquist, profesional dedicada a la comunicación estratégica, declaró ante la Fiscalía en el marco de la investigación que se realiza de las platas de campaña de Marco Enríquez-Ominami.

Santa Cruz, que trabajó para ME-O haciendo estudios de imagen pública durante el año 2011, dijo que el candidato presidencial tenía claro que los dineros que se le iban a pagar se entregarían a través desde la empresa de Cristián Warner, querellada por el SII, tal como revela La Tercera.

Esta empresa, propiedad de su cercano ex asesor Cristián Warner, fue querellada por el Servicio de Impuestos Internos por facturas ideológicamente falsas a SQM Salar válidas por $362 millones de pesos.

En el caso de lo pagado a la ex asesora, se trató de dos facturas de marzo y abril de 2011. La primera por un monto de $3.094.885 y la segunda por $3.114.781, ambas pagadas por Warner Comunicaciones EIRL, que habría recibido financiamiento ilegal desde SQM.

Enríquez-Ominami ha negado su vinculación con estos hechos, pero una serie de correos electrónicos sugieren que él efectivamente estaba al tanto de los pagos de la minera no-metálica de Julio Ponce Lerou.

Estos antecedentes se dan a conocer sólo días después de que ME-O anunciara que será candidato presidencial para las elecciones de 2017.