Como Directora Ejecutiva de la Fundación Cultural de Providencia, me veo en la obligación de aclarar lo ocurrido en el marco de los despidos realizados por la Fundación Cultural en abril de 2015, que han sido motivo de comentarios en redes sociales:

1. Dichos despidos tuvieron que ver exclusivamente con un proceso de reestructuración del equipo profesional de la Fundación, realizado tras mi llegada como directora ejecutiva, y en ningún caso responden a sancionar el ejercicio del derecho a denunciar acoso laboral que ejercieron. De hecho, varias de las denunciantes se encuentran actualmente trabajando tanto en la fundación como en el municipio.

2. Tras la desvinculación, algunos de los afectados (un trabajador y cuatro trabajadoras) ejercieron su derecho de reclamar despido injustificado ante tribunales. Ese proceso se cerró con un avenimiento en cada uno de los casos.

3. Previamente, en octubre de 2014, un grupo de integrantes de la Fundación Cultural se acercó a la municipalidad para plantear acusaciones de acoso laboral por parte del director anterior. La municipalidad recibió a dicho grupo, se les escuchó y se derivó directamente a administración municipal para conocer con mayor profundidad los argumentos esgrimidos. Dos meses después, tuvo lugar el cambio de director de la Fundación Cultural.

Ahora, atendiendo la importancia de una denuncia como la que se ha planteado, manifiesto desde ya mi total disposición permanente a recibir a quienes tengan cualquier duda respecto a este tema. Como mujer y parte del equipo directivo del municipio, hemos hecho esfuerzos administrativos e institucionales concretos en materia de igualdad de género, diversidad, no discriminación e inclusión, creando la Oficina de la Mujer y el Departamento de Diversidad y No Discriminación, por lo que reitero mi completo compromiso personal y colectivo con estas causas, descartando tajantemente cualquier intento de vincular a esta administración a temas de violencia de género.