A través de un escueto comunicado, la senadora y presidenta del Partido Socialista Isabel Allende comunicó ayer su decisión de no continuar con sus intenciones de ser candidata presidencial de cara a las próximas elecciones de 2017.

“Hace algunos meses atrás puse mi nombre a disposición de mi partido para una eventual candidatura presidencial de los socialistas en el seno de nuestra coalición política. Luego de una profunda reflexión he decidido no persistir en esta disposición”, señaló Allende.

“Seguiré en mis tareas de Presidenta del Partido Socialista, una de las cuales es generar un mecanismo democrático para definir nuestra candidatura para los próximos comicios”, agregó, para finalizar aseverando que su decisión “no está asociada a la adhesión a candidatura alguna”.

Pese a que no le dio su apoyo, la renuncia de la senadora abre el camino para que Ricardo Lagos se convierta en el próximo abanderado presidencial del PS. Así, las posibilidades de un acuerdo “de cocina” entre los socialistas y el PPD para que el ex mandatario sea nombrado candidato toma más opciones.

Y si bien el otro pre candidato del PS, el agente de Chile en La Haya José Miguel Insulza, aún no da señales concretas de renuncia a sus aspiraciones de llegar a La Moneda, según publica T13 el ex secretario general de la OEA ya habría comunicado a Cancillería su decisión de mantener su cargo actual y no competir en unas posibles primarias.

A diferencia de Allende, Insulza si optaría por darle su apoyo a Ricardo Lagos. Con eso, de 4 pre candidatos en el PS quedarían solo dos: Lagos y Fernando Atria.

El abogado, líder de la sección de Izquierda Socialista, insiste en que el PS realice unas primarias abiertas para decidir a su candidato, aunque su opción no tiene mayor adherencia adentro del partido.

El próximo sábado 5 de noviembre, en el comité central del PS, se debería decidir el mecanismo para definir los candidatos presidenciales. Y los mecanismos parecen reducirse a dos: o un gran “acuerdo” que posicione a Lagos o primarias abiertas. Atria y su grupo abogarán por esta última opción.

Por mientras, el Partido Radical buscaría presionar al independiente Alejandro Guillier para que defina su candidatura. El periodista es, según la última encuesta Cerc-Mori, la carta más fuerte de la Nueva Mayoría para enfrentar a Sebastián Piñera.