Todo partió en un despacho en la madrugada para CNN Chile que poca gente vio en directo. Hasta antes de eso, ella sólo era conocida en el circuitos académicos de la Universidad de Chile, específicamente en la Facultad de Derecho. Desde ahí comenzó.

En apenas 11 minutos, Carola Canelo incendió la pradera con una metralleta de críticas donde nadie se salvó: desde Ricardo Lagos y el rector Ennio Vivaldi hasta la ministra Adriana Delpiano e incluso fuerzas que están fuera del duopolio como Izquierda Autónoma o Revolución Democrática (“productos derivado de la Nueva Mayoría”, dijo al referirse a ellos).

Este video fue un verdadero hit en redes sociales, viralizándola al punto de convertirla en una estrella en redes sociales: fue invitada a programas, se creó un canal de YouTube y muchos la comenzaron a encumbrar como la voz del descontento e incluso la levantaban como posible candidata presidencial para el 2018.

Dicho y hecho: a dos meses de saltar a la masividad, la abogada ha decidido lanzar -mediante un comunicado- una precandidatura presidencial como ciudadana independiente.

En la misiva pública se explica que la alternativa de Canelo busca “abrir una alternativa al 95% de los ciudadanos que no militamos en los partidos políticos tradicionales y que hemos sido invisibilizados y no considerados en las decisiones políticas del país”. Además, señala que su fin es participar en esta disputa del poder político.

Hija de una profesora normalista y un profesor de educación física, Carola Canelo egresó del colegio San Agustín de Ñuñoa en 1988. En un artículo de la revista Qué Pasa del 2011, Canelo contó su incertidumbre al salir del colegio: no sabía qué carrera elegir. “Jamás me vi en este escenario, con mi propio estudio de abogados y siendo académica de la Chile”, contó. Una vez egresada de la emblemática escuela de Pío Nono, la Universidad de Talca le ofreció una beca de estudios de postgrado en Europa para luego volver a enseñar allí, ya que se tituló con el premio Pedro Montenegro al haber obtenido las más altas notas de su generación. Optó por una Beca Presidente de la República para el Washington College of Law en EE.UU.

Entre 200o y 2004 ejerció como abogada asociada en el prestigioso estudio Carey y Compañía, que se especializa en el área de propiedad industrial y derecho comercial, propiedad de Guillermo Carey Claro. Según señalan alumnos de Canelo, la abogada se retiró el estudio cuando le dejaron en claro que nunca sería socia “por su apellido”, tras lo que fundó Canelo Abogados, que se dedica a su especialidad: derechos de propiedad intelectual y derecho comercial.

Fan de la serie Ally McBeal y de la música de los ’80, se metió con todo en el debate educacional en 2011, cuando preparó con cerca de 50 alumnos un documento con propuestas en la materia para el Congreso, mientras la Facultad de Derecho estaba en paro. El emblemático 4 de agosto de 2011 recorrió las comisarías para obtener la libertad de sus alumnos detenidos, incluyendo a la presidenta del Centro de Estudiantes de la época, Constanza Martínez, hoy parte de Izquierda Autónoma, colectividad que no se libró de sus críticas en CNN, al calificarla como un producto derivado de la Nueva Mayoría -apelativo que también le dedicó a RD- y “un desastre” por dividirse.

Sus seguidores incluso le crearon un fan page en Facebook llamado Carola Canelo Presidenta de Chile 2018, donde esperan aunar fuerzas para levantar una nueva alternativa para La Moneda.