El fútbol argentino está sumido en una profunda crisis administrativa que va desde el descalabro electoral (donde hubieron más votos que votantes), problemas en el torneo y la crisis futbolística de la selección, hoy en el repechaje para clasificar a Rusia 2018.

Una de las peores caras de esto es la situación que viven los empleados de la Asociación de Fútbol Argentina (AFA), impagos desde hace seis meses. Es por eso que mientras la selección estaba en Brasil para la última fecha eliminatoria, tres encargados de seguridad que resguardan a la selección llegaron hasta la habitación del capitán y figura Lionel Messi. “Leo, tenemos que hablar con vos… Hace seis meses que no nos pagan. La situación está complicada, vos sos el capitán del equipo, nos conocés, te pedimos ayuda“, le habrían dicho.

Según informó el periodista Juan Pablo Varsky en su programa radial, el astro del Barcelona tomó el teléfono y llamó a su padre, Jorge Messi, quien lleva sus cuentas para que se encargara de pagar de su propio bolsillo el dinero adeudado a los trabajadores.

La Pulga no quería que se supiera la información que de todas formas trascendió a la prensa deportiva trasandina.

La albiceleste cerró la jornada eliminatoria con un claro triunfo sobre Colombia. Pero la imagen que quedó fue la de la conferencia de prensa post-partido, cuando Messi -acompañado de toda la selección- tomó el micrófono para anunciar el quiebre de relaciones con los medios por diversos rumores que circularon sobre los jugadores.