Sebastián Piñera, Manuel José Ossandón y Chile Vamos en general inició una agresiva ofensiva contra la inmigración anunciando -de llegar al poder- deportaciones inmediatas para inmigrantes que violen la ley.

Sin embargo, el discurso -que probablemente prende en una buena parte de la población nacional- no resiste a una comparación con las cifras.

Según información oficial de la Policía de Investigaciones, los datos de inmigrantes involucrados en la delincuencia no son relevantes.

El subdirector operativo de la PDI, Darío Ortega, explicó que la participación de extranjeros en actos delictivos es de un 2,5%, una cifra que cataloga como “marginal”, en diálogo con Cooperativa.

Por otra parte, durante el año 2015, sólo el 4,2% de las detenciones de la PDI correspondieron a ciudadanos extranjeros mientras que en el caso de Carabineros fue de un 2,1%.

En general, según los datos, las denuncias que involucran a inmigrantes tienen que ver con el trabajo irregular o una situación migratoria anómala -catalogadas como infracciones- pero no delitos.

En ese contexto, de los 1.480 fiscalizados por la PDI, sólo el 0,8% de ellos fue detenido por haber cometido delitos. Un 17%, en tanto, fue denunciado por infringir la Ley de Extranjería, apunta el Diario Financiero. 

Por otra parte, de los 465.319 extranjeros en el país, sólo 2.088 están recluidos en la cárcel, según datos de Gendarmería.

Esta cifra corresponde al 0,5% de la población migrante en Chile. De ese número, el 21% corresponde a burreros, personas que ingresan al país con el objeto de ingresar droga y luego vuelven a su lugar de origen.